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El auto del Juzgado de lo Mercantil Nº7 de Madrid que ordenó el miércoles a la Liga de Fútbol Profesional a readmitir al Real Murcia en Segunda División, ha provocado un terremoto en el fútbol español. Javier Tebas, el presidente de la LFP, al quedarse sin argumentos, anunció ayer a través de un comunicado que ha adoptado la decisión de suspender el inicio del campeonato de Liga, previsto para el sábado 23 de agosto, y que ha dado traslado a la Real Federación Española de Fútbol, que es la que tiene potestad sobre la competición deportiva, de su decisión.
Tebas, después del 'gol' que Jesús Samper le ha medido con el auto que aceptó su petición de medidas cautelarísimas, reaccionó implicando a todos los clubes de la Segunda División, tratando así de conseguir aliados. Por ello, según el comunicado que ofreció sobre las siete de la tarde la LFP, ha convocado de forma urgente a una reunión a la Comisión Delegada para el lunes con el fin de analizar el auto, y también a la junta de Segunda División. La LFP, después de decir que «manifiesta su respeto hacia las decisiones tomadas por cualquier Órgano Judicial», anuncia que ha presentado «un escrito de oposición» ante el mismo juzgo que dictó el auto que ordena la readmisión del Murcia en la competición. Además, considera que «dada la urgencia y celeridad que se está aplicando en el proceso por el citado Juzgado, esta patronal confía en que durante los próximos días será convocada a la preceptiva vista, tal y como dispone la Ley de Enjuiciamiento Civil aplicable al efecto», obviando en cualquier caso que contra el fallo del juez Andrés Sánchez Magro no cabe recurso y que la solicitud de medidas cautelares por parte del Real Murcia no implicaba «previa audiencia a la parte pasiva de este procedimiento», en este caso la propia LFP. Tebas, de esta forma, trata de lanzar un dardo al juez.
Además, la Liga intenta de poner en contra del Real Murcia a la AFE cuando expone que «en el caso de tener que definir un nuevo calendario de Liga Adelante, igualmente debe ser consensuado con la Asociación de Futbolistas Españoles conforme a lo dispuesto en el Convenio Colectivo recientemente firmado». El convenio al que hace alusión provocó más de un enfrentamiento por las fechas libres para los jugadores, que ahora serían menores en el supuesto de que la competición tenga que ampliarse en un equipo, aunque esta es una potestad que solo está en las manos de la Federación Española de Fútbol.
La AFE también reaccionó rápido y por la noche, a través de un comunicado, mostró su rechazo a la decisión de la LFP de suspender el inicio, ya que considera que se obvia la «la voluntad de los futbolistas españoles» y que está decisión «infringe el artículo 44 del vigente Convenio Colectivo. La LNFP no tiene capacidad legal para modificar unilateralmente el calendario de competición oficial, ni por tanto su fecha de inicio, sin alcanzar un acuerdo con AFE», continuaba el comunicado, que lamentaba «una vez más, la total falta de respeto por parte de la LFP a los futbolistas españoles». Asimismo, ha convocado a un reunión de urgencia a los capitanes de los clubes de Segunda División para «adoptar las medidas oportunas».
Sin el beneplácito de la Federación Española, la LFP no podrá aplazar el inicio de la Liga. José Miguel Monje Carrillo, presidente de la Federación Murciana, confirmó ayer que todos los componentes de la junta directiva están convocados para el lunes por la tarde, a las cinco, a una reunión de urgencia, mientras que también han sido citados a las seis y media los miembros de la Comisión Delegada del mismo organismo. Cuando se inicie la misma ya se conocerá la postura de la Liga. En cualquier caso, Monje aclara que «la LFP tiene una competencia delegada por la RFEF de gestión. Pero aumentar el número de equipos tanto en Primera como en Segunda División, eso compete a la Federación. Para poder tener un grupo de 23 o 24 la LFP tendría que consultar con la Federación y ésta tendría que autorizarle ese aumento que conllevaría una serie de modificaciones en el resto de competiciones (ascensos). Cualquier tipo de medidas que supusiera el aumento de número de grupos implicaría acuerdos entre Liga y Federación», aclaró.
Dado que el Real Murcia, según la LFP, debe competir ahora en Segunda B y que el Mirandés fue invitado a participar en su lugar, también se ha barajado la posibilidad de que se aplace el inicio de la competición en la categoría de bronce por los reajustes que se deben llevar a cabo. En cualquier caso, esa es una decisión que deberá tomar la Federación Española en su próxima reunión de lunes.