blog dedicado al deporte regional y local de la poblacion de AGUILAS
Si algún aficionado grana temía que al Murcia le iba a costar adaptarse a los campos del grupo I de Segunda B, se ha llevado una sorpresa muy grata. Pese a ser un equipo diseñado a contrarreloj, ha arrancado superando a sus rivales en todos sus desplazamientos. Ni el histórico campo de A Malata, en El Ferrol; ni el modesto estadio de Miramar, en Luanco; ni el césped artifical de Langreo; ni la lluvia de Coruxo, pudieron frenar a un conjunto que ha batido un registro histórico.
El Real Murcia de Aira ha protagonizado el mejor arranque de la historia grana, ganando sus primeros cuatro partidos lejos de su estadio, un hito que el club grana no pudo cumplir ni en la temporada 1995-1996, cuando tras una campaña desastrosa en Segunda B, dio con sus huesos en Tercera. Tras arrancar aquella campaña en el grupo XIIII de Tercera División y vencer al Pinatar en La Condomina, el equipo entrenado por Fernando Rovira ganó en el campo de La Hoya al Jumilla con gol de Paco Valera. Dos semanas más tarde visitó El Limonar de Santomera, donde también ganó por 1-3 con goles de Jurado, Herrera y el propio Valera.
Aquel Murcia avasalló a sus rivales y trituró al Muleño 6-0 en su estadio, una semana antes de visitar al Roldán donde ganó con gol del andaluz Herrera, un jugador que había llegado del Burguillos, de la Tercera extremeña. Hasta que en su cuarto desplazamiento, esta vez a Caravaca, el equipo grana perdió por 1-0. Esta derrota dejó en entredicho a Rovira, cuestionado hasta por Florentino Manzano, entonces directivo grana. Posteriormente Rovira fue sustituido por Pedro Valentín Mora y el Murcia ascendió, aunque antes consiguió ganar cuatro partidos seguidos como visitante en Mula, Abarán, Beniel y San Javier.
Pero hay otras temporadas en las que el Real Murcia consiguió rachas similares. Como en la campaña 1939-1940, con José Griera en el banquillo. El equipo grana, que por entonces presidía José Iniesta Eslava, ganó cuatro partidos de forma consecutiva en el arranque de la competición en Segunda, aunque perdió en su estreno frente a la Ferroviaria, un equipo madrileño que llegó a militar tres años en Segunda. Los granas ganaron en la jornada 3 ante el Burjassot por 2-4, idéntico resultado que consiguieron ante el Imperio de Madrid, otro club desaparecido. En la jornada séptima vencieron al Elche y en la octava al Alicante.
José Víctor, Vidal y Crispi
Años más tarde el Real Murcia de José Víctor Rodríguez también saboreó cuatro victorias lejos de La Condomina, aderezadas además con un ascenso a Primera. En las cuatro últimas jornadas tumbó al Levante (1-2), al Sabadell (0-1), al Nástic (2-3) y al Castilla, al que ganó con goles de Naharro y Abad, una semana más tarde de ascender matemáticamente tras ganar al Deportivo de La Coruña en Murcia. La afición del Real Murcia tuvo que esperar veinte años para disfrutar de otro equipo tan solvente lejos de su estadio.
Bajo la batuta de Crispi, el cuadro grana consiguió un registro aún mejor. El equipo, que había arrancado la temporada con Gonzalo Hurtado en el banquillo, llegó al tramo final de la liga regular muy enchufado. Ganó los últimos cuatro partidos de la liga regular frente al Hércules (0-3), el Lorca (0-2), el Valencia B (2-3) y el Figueras (2-4). Lo mejor es que ganó los tres partidos a domicilio en la fase de ascenso frente al Mensajero, el Burgos y el Granada, consiguiendo gracias a un gol de Pepe Aguilar en Los Cármenes el ascenso a Segunda. Era el primer ascenso de la 'era Samper'.
Antes de los pupilos de Aira, el Real Murcia de David Vidal también firmó una racha de cuatro partidos ganando lejos de La Condomina. Fue en la temporada 2002-2003. El equipo grana iba embalado hacia Primera División con un juego vistoso y con futbolistas como David Karanka, Pancho Maciel, Juanma, Pedro Largo, Reinke, Tito, Ismael y Richi, entre otros. En el tramo final del campeonato, el Murcia doblegó al Leganés, en Butarque, en la jornada 33, al Poli Ejido dos semanas más tarde, en Santo Domingo, al Córdoba, en el Nuevo Arcángel y a Las Palmas, en el viejo estadio del Insular.
Todos estos equipos del Real Murcia, que pasaron a la historia por diferentes gestas, no fueron capaces de conseguir la quinta victoria consecutiva lejos de Murcia. Quizás el Murcia de Aira, diseñado a última hora, puede seguir haciendo historia si sigue ganando partidos en el norte de España. La próxima batalla lejos de casa, después de recibir al Astorga en casa, será en Zamora.