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Jugadores. Se les debe una nómina, más primas personales, premios extra y finiquitos. Unos 200.000 euros en total.
Hacienda. El mes que viene hay que hacer frente a un nuevo pago del aplazamiento pactado en su día con el fisco. Es de casi 200.000 euros.
'Valor plaza'. Entre el 1 y el 5 de julio hay que presentar avales por valor de 200.000 euros para asegurarse la plaza en Segunda B.
El dueño del FC Cartagena, Paco Gómez, tiene que sacar de su bolsillo unos 600.000 euros en el próximo mes y medio para afrontar todos los pagos que el club tiene pendientes y que son absolutamente obligatorios para que el Cartagena pueda competir en Segunda B la próxima temporada. Ahora mismo, el empresario de la Vega Baja no cuenta con ese dinero para poder ponerlo en el equipo de fútbol que preside. Y esa es una de las causas por las que ha dejado el cuerpo muerto y lleva ya 20 días sin atender su negocio futbolístico. Evidentemente, su enfado por lo que sucedió tras el partido contra el Caudal ha hecho el resto.
Con todo esto, desde hoy hasta el próximo miércoles 31 de julio, día en el que tienen que estar realizados todos los pagos de la temporada 2012-13, a Paco Gómez el club le va a costar 14.000 euros al día. Y eso, entre otras cosas, tiene muy enfadado al constructor y bodeguero de Orihuela, quien además está recibiendo muchas presiones de su familia para que abandone a su suerte al club que preside desde 2003.
En este sentido, su esposa, insultada también la tarde del Caudal, no para de repetirle que la afición de Cartagena es «muy desagradecida» y que «esa gente» no se merece que él siga poniendo dinero de su bolsillo en el primer equipo de fútbol de la ciudad portuaria. «Yo no me voy de Cartagena. A mí me han echado de Cartagena. ¿Cómo voy a volver a Cartagena después de cómo me tuve que ir la última vez? Si el equipo sigue, yo no seré el presidente», ha dicho esta semana Paco Gómez al portal 'Nosoloefesé'.
Paco Gómez está enfadado. Sí. Y es incapaz de perdonarle a la afición lo que pasó la tarde del Caudal. También. Pero el factor económico juega un papel determinante en la decisión del dueño del club. Desea irse. O, al menos, quiere apartarse. En estos momentos, la liquidez de Gómez depende única y exclusivamente del vino y el aceite que su empresa sea capaz de vender en el mercado asiático. Su constructora, Grupo Invercón, no tiene ingresos. Al contrario, todo son gastos. Y con lo que saca en su bodega tiene que afrontar los débitos del FC Cartagena y de Invercón.
Ahora mismo, el FC Cartagena no tiene dinero en su caja. Todo el dinero que entró durante la temporada, de socios, taquillas y subvenciones, está gastado. El fondo de compensación de la Liga de 800.000 euros, que muchos meten en el presupuesto de este año, se utilizó en su totalidad el verano pasado para hacer frente a los altísimos finiquitos de Abraham Paz, Dimas Delgado, Álvaro Antón, Manolo Gaspar, Josemi, Toni Moral, Collantes, Iván Bolado y Reina.
Y ahora hay que pagar otra vez. Lo primero es liquidar lo que hay pendiente con los futbolistas de esta campaña. Antes del 30 de junio hay que pagar lo que se les debe a todos (una nómina, más primas personales y finiquitos). En total, son unos 200.000 euros los que hay que poner para que todos los jugadores cobren el 100% de lo estipulado en sus contratos. La intención del club es pedir a los futbolistas que perdonen el mes de mayo. Tras las últimas declaraciones de Paco Gómez parece complicado que éstos acepten.
Riesgo de denuncias
Si los futbolistas no cobran en estas dos últimas semanas de junio, lo normal es que presenten sus denuncias por impago ante la AFE el 30 de junio. El club tendría todo el mes de julio para negociar estos pagos con el sindicato de futbolistas. En principio, este asunto quedaría resuelto sin muchos problemas. No obstante, con Luis Rubiales al frente de AFE, la relación entre el club de Paco Gómez y el sindicato nunca ha sido demasiado fluida. Sus excesos verbales siempre han sido contestados públicamente por la AFE.
Del 1 al 5 de julio hay que afrontar un pago absolutamente vital. Los equipos que quieran competir la próxima campaña en Segunda B tienen que presentar avales por valor de 200.000 euros, que significan el pago de la plaza en la división de bronce para la próxima temporada. Es el 'valor plaza'. Los que no lo hagan, serán directamente descendidos a Tercera División. Tampoco debería haber problemas en este sentido, pero el tiempo corre y nada se sabe de las intenciones de Paco Gómez. Este punto es el que más preocupa a la Concejalía de Deportes que dirige Diego Ortega. De hecho, su mano derecha en la concejalía, Jesús Cruz, ya ha realizado varias llamadas a personas de confianza de Paco Gómez para saber si está dipuesto a realizar el pago de estos 200.000 euros entre el 1 y el 5 de julio. En una situación límite, el Ayuntamiento estaría al quite, siempre con el objetivo de que el año próximo haya fútbol de Segunda B en el municipio.
Y hay más. El próximo mes vence un nuevo plazo de la deuda aplazada con la Agencia Tributaria. Y hay que afrontarlo, por supuesto. Es de casi 200.000 euros y Hacienda, que hasta el momento ha dejado en paz a Paco Gómez porque va pagando sus cuotas en tiempo y forma, solo será benévola si el club sigue cumpliendo con sus pagos de manera regular. Hay que recordar que el club debe al fisco más de 2 millones de euros. Si no paga en julio, le llegará una notificación de apremio. Y si no hay respuesta, Hacienda llevaría a cabo un embargo preventivo de los bienes del club.
Débito con el fisco
A todo esto se le suman los dos asuntos que el club tiene pendientes en los juzgados. El primero es la demanda que en su día presentó el exterior vasco Ander Lafuente, a quien Paco Gómez le dejó a deber una importante cantidad de dinero el pasado verano. El jugador de Santurce, tras seis campañas en Cartagena, se marchó del club presentando una denuncia contra él por el impago a una sociedad suya de una cantidad que se acerca a los 40.000 euros, en concepto de derechos de imagen del futbolista.
Y luego está el dinero que le reclama al club Suso Martínez, el representante del brasileño Cléber Monteiro. El agente gallego no recibió su comisión (unos 25.000 euros) cuando correspondía y presentó una denuncia que parecía que no tenía importancia. Pero la Federación Española atendió esta demanda y suspendió los derechos al club cartagenero después de la destitución de Pacheta. Esto hizo que José Miguel Campos no pudiera sentarse en el banquillo en el decisivo duelo frente al Caudal.
Todos estos temas fueron tratados ayer por el presidente, Paco Gómez, con su mano derecha en Invercón, Manolo Grau, y los contables de su empresa. Estuvieron reunidos en el despacho profesional que el presidente albinegro tiene en Espinardo. Buscaron soluciones para hacer frente a estos pagos. Grau intentó hacerle ver a Gómez que debe pagar y que su única alternativa es seguir al frente del club. Si no lo hace y la entidad muere, Hacienda irá a por él y tendrá que responder con su patrimonio personal. Pero el dueño de la entidad no atiende a razones. Insiste en que no va a poner ni un céntimo más en el Efesé. De momento, Grau intentará que los jugadores de este año perdonen casi todo el dinero que se les debe.