El Águilas Club de Fútbol fue capaz de plantar cara al Granada, uno de los grandes favoritos a conseguir el ascenso a Segunda División. Y lo hizo con cuatro jugadores formados en sus categorías inferiores y otros cinco que saltaron en la segunda mitad del choque.
Los futbolistas locales recurrieron a su empuje y entrega para controlar un encuentro que fue excesivamente duro y bronco a lo largo de sus primeros cuarenta y cinco minutos.
El conjunto dirigido por Juanjo Enríquez, sin embargo, bajó su intensidad en la segunda parte, sobre todo tras la marcha de Lorca. Y el Granada lo aprovechó para convertirse en el nuevo dominador de la posesión de balón y adelantarse en el marcador, con un gol de Tariq, que regresaba a la que fue su casa durante tres años.
El Águilas no se rindió y siguió con la misma fe del inicio hasta conseguir el gol del empate de la mano de Mark Martínez, que hizo justicia al trabajo de la escuadra anfitriona.
Fue el merecido premio al esfuerzo de un grupo de jugadores que dejó al descubierto que será uno de los protagonistas de la temporada en Segunda B.