Una combinación entre Atila y Noel, que habían salido en la segunda parte, dieron la primera victoria al conjunto caravaqueño. El gol fue celebrado con alegría por aficionados y por todo el banquillo local.
El partido fue muy disputado por ambos conjuntos. Andrés García Tébar, que fuera jugador del Caravaca, regresó a la Ciudad de la Cruz dispuesto a mantener invicto a su equipo. Colocó un planteamiento bastante defensivo, dejó para las salidas a contragolpe la única iniciativa de ataque.
Miguel Rivera decidió dar entrada a Jorge Pérez desde el principio buscando un mayor control del juego.
Durante la primera mitad, la mejor ocasión de los visitantes fue a balón parado, al saque de una falta desde el borde del área y para los locales, en un derribo dentro del área a Jorge Pérez de Rubén López que el colegiado no sancionó con penalti como reclamaron los caravaqueños.
Mauri, seis minutos después de la reanudación, no acertó a rematar en una jugada en la que se había quedado solo delante de Dorronsor. Ambos técnicos dieron entrada a nuevos jugadores buscando una mayor presión en ataque. El primero en mover ficha fue Rivera. Noel, primero, y Atila, después, dieron más alegría al juego blanco.
Noel gozó de una buena oportunidad en un tiro desde fuera del área, pero hubo que esperar hasta el último minuto para que Atila, de cabeza, dejase el balón en los pies de su compañero para que éste lograse el gol de la victoria.