El filial grana, que dispuso de hasta tres ocasiones para ponerse por delante en los primeros minutos, acabó pagando su falta de puntería con una goleada ante su afición. Angulo puso la puntilla en la segunda parte
El Real Murcia Imperial encajó la mayor goleada de los últimos dos años ante un Écija que demostró saber a lo que jugaba.
Los pupilos del ex murcianista Hristo Vidakovic se apoyaron en su facilidad para el contragolpe, un arma que convirtieron en mortal, para hacerse con una contundente victoria frente a un rival que continúa teniendo problemas para adaptarse al césped artificial.
Sin apenas darse cuenta, los granas –que ya perdían por 0-2 a los treinta y cuatro minutos– intentaron recuperarse en el segundo tiempo, pero se llevaron otros dos.
El equipo de Requena pudo adelantarse en los primeros compases del partido, pero ni Matías Alonso, ni Juanjo ni Rojas –que vio cómo el meta visitante evitaba un gol cantado– fueron capaces de desnivelar el 0-0.
Y lo que es el fútbol, una salida rápida a la contra de los andaluces desembocó en los pies de Valverde, que se marchó de dos contrarios y batió por bajo a Campos.
Con el gol en contra, el filial pimentonero se fue a por el empate y se hizo acreedor de ello, pues Juanjo, primero, y Matías Alonso, en dos ocasiones, coquetearon con el gol... Pero lo que llegó fue el 0-2, obra de Edu Espada, que remató, a los 34 minutos, una perfecta asistencia de Angulo.
La segunda parte arrancó con el partido roto pese a los intentos del Imperial, que, tras rondar una vez más el gol –Cristian no acertó a batir a José Ramón–, encajó el 0-3 en un nuevo contragolpe que culminó Angulo.
Para mas ‘inri’, Campos fue expulsado, preludio del cuarto tanto visitante, que volvió a tener como autor a Angulo.