El Lorca Atlético vuelve a las andadas una jornada más. Es la quinta sin sumar los tres puntos en un partido. El panorama se pone muy feo para los blanquiazules, porque el juego no entusiasma a nadie y el calendario se complica cada vez más. Para lograr la permanencia hay que sumar otros veinte puntos, que significa que se tienen que ganar un mínimo de siete partidos para lograr el objetivo.
Parece que eso no será posible con el actual plantel, unido a jugadores que no están por la labor de atender las órdenes del técnico. La plantilla se está quedando en cuadro después de las últimas bajas, cuatro en total por una sola alta. Se lesionó para toda la temporada el canario Aday Santana. Alex Alves pidió la baja en el mes de diciembre, jugará en Brasil lo que resta de temporada. El francés Samy Derrás no cuenta para el entrenador, ya se le comunicó antes de las vacaciones de navidad y ha sido cedido a La Hoya Lorca.
En el mercado de invierno solo se ha fichado a Alex Fernández, jugador que debutó en Sevilla ante el Betis B. De momento se han parado todas las negociaciones con jugadores que podían causar alta. El presidente ha actuado así porque si la afición no acude al campo es muy arriesgado incrementar la nómina.
Los jugadores que hay en la plantilla son los que tienen que sacar el equipo adelante, y si han sido capaces de sumar 26 puntos en la primera vuelta, no es un descabello que puedan sumar 20 en la segunda.
Desde que se inició la temporada se ha pagado religiosamente, cada día cinco. Todo ha salido del mismo bolsillo, el de Cristóbal Sánchez, presidente del club. Eso sí, en los partidos no se ha recaudado ni para pagar el arbitraje. Solo se salvó el partido ante el Real Murcia, aunque aquella taquilla no llegó ni a la mitad de lo esperado.
Por todo lo señalado anteriormente, y sin una solución a corto plazo, se pretende cambiar la actual fórmula para ver si reaccionan los jugadores. De momento se dejará de pagar, por lo menos hasta que el equipo vuelva a la senda del triunfo. Si no se consiguen un par de victorias de inmediato, la plantilla se puede encontrar con la sorpresa de no tener su nómina ingresada el cinco de febrero.