El trasvase Sangonera Atlético-Lorca Atlético aún no está cerrado. Ambas entidades todavía no han firmado el finiquito de esta operación que se ha visto envuelta en la polémica al entender el presidente lorquino, Cristóbal Sánchez Arcas, que las cifras que se han ido manejando no se ajustaban a lo que estaba fijado en el contrato.
«Me han pedido unos días más de plazo para devolverme el dinero que he pagado de más», anunciaba ayer el presidente del Lorca Atlético, a la vez que reconocía que por su parte «no hay ningún inconveniente» en aceptar este nuevo aplazamiento.
Cristóbal Sánchez avisa que «lo que yo he pagado ha sido en billetes, así que espero que la devolución también sea en dinero».
Este verano el Sangonera Atlético, que militaba en Segunda B, y el Lorca Atlético, que acababa de fundarse, acuerdan una fusión por la que el equipo lorquino adquiere la plaza del Sangonera y el club se traslada a Lorca.
270.000 euros fue la cantidad pactada por ambas partes para esta fusión, montante que se recogió en dos contratos, uno de 240.000 euros y otro de 30.000 euros para atender comisiones.
Cristóbal Sánchez dio su conformidad a esas condiciones y aceptó el pago de esos 270.000 euros que era el coste para llevar un equipo de Segunda B a Lorca.
Los problemas surgieron cuando comenzaron a aparecer deudas pendientes del Sangonera Atlético y a las que el Lorca Atlético ha tenido que hacer frente para evitar el descenso.
106.672 euros por denuncias de futbolistas ante la AFE, 5.470 euros al ex entrenador Paquito Pliego y 9.000 euros que debía el club de El Mayayo entre la Federación Murciana y la Española, eran los apuntes más significativos de este desfase por lo que en lugar de los 270.000 euros acordados, el precio de esta fusión superaba ya los 390.000 euros.
El presidente del Lorca denunció en 'La Verdad' lo que consideraba como un abuso y el Sangonera Atlético se comprometió a devolverle lo que había pagado de más.