blog dedicado al deporte regional y local de la poblacion de AGUILAS
«Soy cartagenero, cartagenerista y abonado. Sigo al Cartagena desde que tengo uso de razón y mi abuelo [Víctor Linares en la temporada 1969-70] fue presidente del Cartagena. Siempre he vivido esa ilusión. Asumir esta responsabilidad es un reto. Que el presidente haya pensado en mí y haya escuchado mi proyecto es algo muy importante. Yo pongo mi experiencia de forma altruista para que ayudar a que el Cartagena crezca y vuelva al lugar que le corresponde», comenzó diciendo De Paula en una sala de prensa abarrotada -había más amigos del protagonista de la tarde que periodistas-, en la que destacó la ausencia de representantes de la Concejalía de Deportes.
Su máximo responsable, Diego Ortega, intentó hasta el último instante que Paco Gómez optara por cederle el club por un año a Pedro Cordero. Su mano derecha, Jesús Cruz, incluso hizo de intermediario entre Gómez y Cordero. Y, por todo ello, en el Ayuntamiento se sienten traicionados por el dueño del club. Tampoco hubo nadie en la sala del Cartagena Fútbol Club, un filial al que Paco Gómez ya le debe más de 70.000 euros. Por el contrario, sí estuvieron el capitán Mariano Sánchez, jefe directo de De Paula en el Pinatar Arena, y Perico Arango.
De Paula confesó que Paco Gómez seguirá mandando y poniendo el dinero, pero él piensa que va a tener margen de maniobra para acometer las muchas mejoras que el Efesé necesita. De lo contrario, no habría aceptado la propuesta que le hizo el dueño de la entidad para gestionar el día a día de la misma. «La gente va a ver que hay cosas distintas y se verá en breve que el club va a mejorar en muchos aspectos. Paco Gómez es el propietario y eso lo tenemos claro, pero aquí estoy yo, con Cristina Bustillo y Pedro Reverte, para trabajar y llevar al equipo al lugar que le corresponde», ha dicho el cartagenero, que compaginará su tarea en el club con la labor de director general de Pinatar Arena.
«Tengo más ilusión que responsabilidad. Esa es la verdad. Miedo no tengo. Si lo tuviera, no estaría sentado aquí. Hago esto de forma humilde y gratuita y quiero que todo mejore en el club que quiero y al que siempre he seguido. Fui abonado de Lateral, de los que le pegaba el sol bien fuerte. Y luego me pasé a Tribuna. Lo único malo de ser presidente es que ahora no podré celebrar los goles como siempre», bromeó el publicista y periodista cartagenero.
Fichajes y amistosos
Sobre todo el trabajo que hay pendiente, avanzó que «estamos en comunicación con el entrenador y durante la próxima semana los jugadores se irán incorporando. Tenemos partidos amistosos cerrados y lo iremos haciendo todo oficial durante los próximos días», dijo. Como golpe de efecto, De Paula podría traer al Cartagonova al Valladolid de Juan Ignacio Martínez, con quien tiene una magnífica relación y que estará desde el 21 al 31 de julio en las instalaciones del Pinatar Arena.
Aunque De Paula se siente libre, la sombra de Paco Gómez y de su relacción profesional y de amistad con el capitán del equipo, Mariano Sánchez, planeó en todo momento en su primera comparecencia como presidente ejecutivo del Cartagena. «Paco Gómez me brinda la oportunidad de compaginar mi trabajo con el FC Cartagena, y aquí tendré a Mariano Sánchez. Para mí es un honor trabajar con la gente de aquí y aprovecharé para estar más tiempo con él. Mariano Sánchez es un jugador más de la plantilla y tendrá los mismo derechos que los demás. Él y los demás con contrato en vigor empezarán a entrenarse la semana que viene con el equipo y Reverte hará luego lo que tenga que hacer», apuntó De Paula.
Comentó que la campaña de abonados está casi lista y que pondrá «serenidad, ilusión, discrección y honradez» para llevar la paz social al Cartagena. «Quiero ir de la mano de las peñas», anunció. No obstante, el presidente de la federación de peñas, Pencho Angosto, se marchó rápidamente del estadio tras el acto y no se reunió con De Paula, tal y como estaba previsto. Las peñas siguen esperando que Paco Gómez les pida perdón por ofenderles públicamente tras el partido con el Caudal. Tampoco lo ha hecho nadie del club. Pero Gómez, como es norma en él, no apareció ayer por Cartagena, en uno de los días más importantes en la historia de su mandato.
«Es difícil llegar a los 5.000 abonados pero hay que intentar retener a los que tenemos y cuidarles, antes que buscar nuevos abonados», apuntó De Paula. E insistió en que tiene «poderes para organizar el club y tomar decisiones», ya que «no estoy atado por nada ni por nadie». «La oportunidad que se me ha brindado es para no dejarla escapar. Quiero crear un proyecto dinámico y cercano a la gente. Yo soy abonado y siento que no ha existido cercanía entre el abonado y el club en los últimos años. Mi reto es que todos los que formamos el Cartagena sintamos esa cercanía», afirmó.