El veterano futbolista sevillano Juan Carlos Ramos, exjugador del Real Murcia, Lorca Deportiva y Sangonera, entre otros equipos, a sus 36 años reconoce que a lo largo de su larga trayectoria como futbolista ha sufrido alguna penuria económica, pero lo que está viviendo con el Jumilla rompe todos los moldes.
«Llevamos cuatro meses sin cobrar y lo que es más preocupante es que no sabemos cómo va a terminar esto», explica Ramos, uno de los capitanes del equipo.
Esta situación ha provocado que empiecen a surgir dramas familiares entre los futbolistas, especialmente los que son padres de familia y vienen de fuera. «Como no puedes hacer frente a los alquileres hay compañeros a los que han echado de sus pisos. Algunos de ellos han decidido compartir la vivienda para ahorrar gastos. En mi caso vivo de lo que me da el fútbol y tengo dos hijos».
Ramos, que la pasada temporada pudo festejar con el Jumilla el ascenso a Segunda B, ahora le ha tocado vivir la etapa más amarga de este equipo y además con el agravante de ser los colistas del Grupo IV de Segunda B.
«Es una pena porque el Jumilla es un histórico del fútbol murciano y se pude ir a pique. Espero, igual que mis compañeros, que al final se encuentre una solución y vuelva la normalidad. Se lo merece esta ciudad y su afición».
Para hoy está previsto reanudar los entrenamientos. «La decisión que adoptó la plantilla, después de haber estado conversando con la AFE, fue la de entrenar miércoles y jueves. El mismo jueves nos va a visitar un representante de la AFE y nos explicará las medidas de presión que podemos adoptar, si para entonces el club no nos ha dado una solución».
Con este panorama el partido de la próxima jornada, en la que el Jumilla recibe al Lucena, está más en el aire que nunca. «Nosotros lo que queremos es jugar, pero para poder rendir tienes que disponer de unas condiciones mínimas. El ambiente en el vestuario no es el más apropiado. Por encima de todo lo que se respira es preocupación e intranquilidad».
Ramos reconoce que «sabemos que el presidente está haciendo lo posible por encontrar alguna fórmula que garantice la supervivencia del club. Los jugadores estamos muy unidos y dispuestos a colaborar, pero siempre que veamos que se vislumbra una solución».