«Recuperarme bien y abrirme camino en el mundo laboral es mi doble preocupación»
El lanzador de jabalina aguileño Rafael Baraza está preparado para entrar mañana en el quirófano y esperar que las manos del doctor Guillén le terminen de solucionar sus problemas en la rodilla derecha. Hace un año ya fue intervenido, pero no quedó del todo bien. «Tengo tocados el menisco, el ligamento...un poco de todo», comenta con resignación el atleta.
Se trata de un contratiempo importante en su carrera deportiva, como él mismo reconoce, teniendo en cuenta que acaba de cumplir 31 años, aunque la vida deportiva de los lanzadores es la más longeva. «Estas operaciones han llegado en el peor momento, si tenemos en cuenta que hace un año estaba en mi mejor momento». Rafael Baraza se había proclamado campeón de España absoluto en 2010 con un lanzamiento de 76,21 metros, que es su mejor marca personal. En 2012 revalidó el título con 74,11 metros. Anteriormente ya se había proclamado campeón de España, tanto en categoría promesas como junior.
«Este año, a pesar de todos los problemas físicos que he tenido, me queda la satisfacción de que al menos volví a subir al podio. Fui medalla de bronce en el Campeonato de España». Su marca fue mucho más discreta, 63.78 metros.
Esos problemas de la rodilla le apartaron del camino de los recientes Juegos Olímpicos de Londres. «Era algo que en condiciones normales lo tenía en el bolsillo. Llevaba dos años preparándome a tope y me encontraba pletórico».
Rafael Baraza ya sabe que le esperan doce meses en el dique seco. «Es el tiempo previsto para recuperarme de la operación». Se muestra optimista, pero también tiene los pies en el suelo y por eso asume que le va a costar volver a ser el campeón que ha sido.
«La especialidad de los lanzamientos, en mi caso la jabalina, a diferencia del atleta que corre no basta en recuperar el poderío físico después de una operación de rodilla, sino que luego tienes que empezar a coger de nuevo la técnica de los lanzamientos».
Para esa rehabilitación confía ciegamente en su entrenador, el cartagenero Sebastián Conesa Ros, al que «le debo muchísimo» y cuyas directrices han sido claves para hacerse con un nombre en la historia del atletismo español. Sus características físicas le permitieron en su momento compaginar la jabalina con los lanzamientos de peso y de disco.
«Es un gran técnico y aunque él reside en Barcelona y yo estoy a caballo entre Alicante y Águilas, no es obstáculo para que me marque las pautas de trabajo y solucione las dudas que pueden surgir. Sebastián Conesa también es el entrenador del atleta paralímpico aguileño José Antonio Expósito».
Rafael Baraza, igualmente, está preparado para el cambio que se avecina con los recortes de las subvenciones en el deporte. «Hasta ahora, entre las becas y lo que te pagaba tu club, yo pertenezco al Puerto de Alicante, podías vivir y dedicarte de lleno al atletismo, pero sin esas subvenciones es imposible. En cualquier otro país, a un atleta como yo, campeón de España y que ha sido 15 veces internacional, seguro que le facilitan el futuro, pero aquí es un mundo diferente y tú te tienes que buscar la vida».
Sus primeros pinitos los viene realizando con la Universidad de Alicante, concretamente lleva la logística de todo lo que se refiere a la ropa deportiva.
Una vía de salida para cuando tenga que dejar la alta competición apunta al trabajo en alguna escuela municipal de atletismo.
«Recuperarme de la operación y empezar a abrirme camino en el mundo laboral es ahora mismo mi doble preocupación», concluye el aguileño.