Francisco Hernández y José Rico, los dos 'culpables' de que el CD Dolorense haya sido un club de referencia en el fútbol base cartagenero en las tres últimas décadas, tiran la toalla. «La semana que viene le vamos a entregar la llave del campo de Salesianos al administrador del colegio y nos marchamos. Sin unas instalaciones dignas, el club no tiene futuro. Y el concejal de Deportes [José Cabezos] ya nos ha dicho que nuestro caso no tiene solución y que si nos retiramos de la competición, pues mejor. Así, una subvención menos que tiene que entregar», cuenta Hernández, alma máter del equipo juvenil.
«Teníamos un acuerdo cerrado con la Federación Murciana y la Concejalía de Deportes para poner césped artificial en el campo de Salesianos. El colegio estaba de acuerdo y cedía por tiempo indefinido el campo a la gente de Los Dolores. El uso del césped artificial iba a ser para todo el barrio. El proyecto costaba unos 200.000 euros y lo pagábamos a medias entre las tres partes», revela Hernández.
Aquel acuerdo se cerró antes de las últimas elecciones, cuando Alonso Gómez era aún el edil de Deportes. «Al entrar Cabezos, todo cambió. Nos dijo que él no había dado luz verde al proyecto y que nos pagara el campo quien nos lo prometió. Monje Carrillo [presidente de la murciana] también se ha echado atrás y ni siquiera son capaces de proponernos una alternativa. Los críos no quieren jugar en tierra y nos da vergüenza no ofrecerle nada a los padres. Estamos hablando de un club centenario y de un barrio de más de 30.000 habitantes», se queja el directivo del Dolorense, quien ha puesto de su bolsillo «mucho dinero» en todos estos años. «No puedo más. Estoy muy desmoralizado porque los políticos que nos tienen que dar aliento nos ignoran», añade Francisco Hernández.
Rico asegura que «no hemos recibido ninguna subvención del Ayuntamiento, ni de 8.000 euros ni de 1 euro» y confiesa que se «ha hecho a la idea» de que esto es el final de su andadura de 30 años en el fútbol base cartagenero. «Tenemos casi 300 chavales en un club que se creó en 1979 y en un barrio en el que se lleva jugando al fútbol durante más de cien años. Pero no nos aportan ninguna solución de cara al futuro. No podemos crecer y así nos vemos obligados a marcharnos», insiste Rico.
Cabezos: «Es una pena»
Por su parte, el concejal de Deportes, José Cabezos, lamenta la decisión tomada por Rico y Hernández. «Es una pena que el Dolorense pueda desaparecer. Le tengo el máximo respeto al Dolorense por su historia, su tradición y por lo que representa para el fútbol de Cartagena. No tengo consciencia de haber dicho esas palabras de que si se retiraban, pues una subvención menos. Pero no es lo que siento. Es más, en la Concejalía vamos a mantener el esfuerzo de los últimos años y le daremos 8.000 euros al club, si entra una nueva directiva y sigue funcionando», explica Cabezos.
El concejal deja claro que es «imposible» poner césped artificial en el campo de Salesianos, ni en ningún otro del municipio. «No habrá inversión municipal en césped artificial en los próximos tiempos debido a la situación económica. Ellos tenían el hándicap de que el campo no era suyo y, por eso, se apostó por Ciudad Jardín, Mediterráneo y El Algar», dice Cabezos.