El Lorca no pudo hacer buena la victoria del pasado domingo en el Ramón de Carranza ante el Cádiz. En la tarde de ayer no pasó del empate con el Real Jaén. Por lo sucedido a lo largo de los noventa minutos la igualada se puede considerar justa, con dos equipos que siempre quisieron jugar a ganar los tres puntos. Los hombres de Benigno Sánchez no supieron ahondar en la herida de un Jaén que se encuentra en horas bajas por los problemas económicos.
Como viene sucediendo a lo largo de los últimos partidos en casa, el equipo blanquiazul dejó pasar la primera mitad sin inquietar al portero visitante. Adrián fue un espectador más en esos primeros 45 minutos, los delanteros del cuadro local apenas llegaron a su área. El Lorca volvió a sorprender en la alineación. En esta ocasión el entrenador colocó a Ramón Verdú en el medio campo, supliendo la ausencia del sancionado Casabella. Eso no funcionó porque tras el descanso el técnico hizo que se moviera el banquillo.
El equipo entrenado por el mazarronero José Miguel Campos saltó al campo con las ideas más claras. Una vez que colocó a sus peones en defensa, hizo lo posible por llegar a las inmediaciones de Goyo con peligro. No le fue fácil porque la pegajosa defensa lorquina se lo impedía una y otra vez. El técnico visitante tuvo que hacer un cambio a los seis minutos. Fran Machado sufrió un golpe en la cabeza, Añete ocupó su puesto. Esto no hizo variar su sistema de juego.
Los visitantes no terminaban de llegar con demasiado peligro, pero un despiste de la defensa lorquina permitió que se adelantaran en el marcador. Corría el minuto 33 cuando llegó un balón a Espín, jugador que se encontraba desmarcado, cabeceo y batió al guardameta Goyo. Fue un jarro de agua fría para la afición, y sobre todo para unos jugadores que estaban actuando muy bien en defensa. El primer tiempo sin más contratiempos para una y otra portería.
Tras el descanso el Lorca Atlético hizo el primer cambio, Adrián dejó su puesto a Paco Lorca, jugador que reaparecía después de muchos partidos sin poder jugar. Sólo pudo estar sobre el terreno de juego diez minutos, los mismos que tardó en resentirse de su lesión. Dejó su puesto a Antonio y el equipo empezó a funcionar mucho mejor. Cinco minutos después llegó la igualada, una falta botada por Verdú terminó en el fondo de la portería tras un espléndido cabezazo de Jaime. Ese gol dio alas a un Lorca que empezó a jugar mucho mejor. Su rival bajó la guardia, se cerró en defensa y pasó por momentos de apuros. No tardo en llegar el segundo gol lorquino y la remontada. Quintero en jugada personal colocó el balón don del porteño no podía llegar, junto a su palo izquierdo. Lo más difícil ya se había conseguido, pero el equipo de Benigno no supo administrar la mínima ventaja.
El Jaén, lejos de rendirse, empezó a jugar mucho mejor. Se fue al ataque y en un par de ocasiones pudo marcar. Lo consiguió a los 25 minutos, en un balón que Añete colocó de tiro raso y junto al palo, aunque el disparo fue desde la frontal del área. Las tablas en el marcador parecían justas.
Pudo ser peor para el Lorca Atlético porque a falta de unos quince minutos para el final se quedó con un hombre menos. El lateral Mikel Méndez vio la segunda tarjeta amarilla.