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Hasta el inicio del mes de noviembre no se conocerá. Faltará un mes para la histórica cita. Ayer las sonrisas fluían con espontaneidad en las improvisadas tertulias futboleras. Muchos aprovecharon para comprar en la nueva tienda del Efesé, donde de momento la estrella es la camiseta blanquinegra, aunque el resto de productos también están teniendo éxito y más que tendrán conforme se vaya acercando la fecha clave. De todas formas, y aunque la plantilla volvió ayer al trabajo y debe centrarse en la Liga, siguen disfrutando de la 'resaca' copera.
Fue una noche llena de momentos especiales que no olvidarán nunca y que debe hacer que la efesemanía esté más enganchada que nunca al equipo. El domingo querrán quitarle la razón a Fabri que suele decir que «el equipo que se va de Copa se emborracha en la Liga».
Parada refrescante
El partido se afrontó con normalidad. Otro encuentro en el que la charla no tuvo mucho de especial. Tevenet dio a sus hombres los convocados e hizo muy feliz entre otros al joven Dani Ruiz, que se afianza en la idea de equipo que va forjando el técnico sevillano.
La fiesta comenzó con el pitido final, aunque el banquillo festejaba antes. El resultado era suficiente para no sufrir. Alguna camiseta tiene nuevo dueño después de una jornada difícil de olvidar. Mariano Sánchez se la dio a su hermano José Alberto, el pequeño de los Sánchez. Aficionados y jugadores pasaron un rato estupendo que quedó inmortalizado en una foto de familia. Lo mejor estaba por llegar.
El club colgó ayer en las redes sociales un vídeo de los festejos en el vestuario. «Ahora vamos a quemar el autobús» cantaban los jugadores acompañando el típico «Vamos Cartagena, vamos campeón» y mientras lucían sus mejores sonrisas. Pero la fiesta no se 'mojó' en Tudela, sino a unos cuantos kilómetros. Fue antes de llegar a Teruel.
El presidente, la gerente y el resto de expedicionarios que no viajaron en autobús interceptaron a técnicos y jugadores a unos kilómetros para brindar. El champagne no sirvió para beber sino para bañarse en la gloria de un momento irrepetible. El técnico empapó al presidente antes de decirle a sus pupilos «estoy muy orgulloso de vosotros. Habéis hecho una cosa muy grande». Frases que quedaron pequeñas con la euforia del presidente. Fran de Paula les dijo a los suyos. «Sois el mejor equipo del planeta. Me habéis hecho el hombre más feliz del mundo». Fue el propio presidente el que mojó a los jugadores conforme iban bajando del bus. Tevenet fue pillo, salió por la puerta de atrás y sorprendió a un presidente que no cabía en sí de gozo. Fran De Paula no imaginaba una noche así a los tres meses de entrar como presidente ejecutivo y dedicó el triunfo a su familia que ha pasado un mal momento personal. Lo que sí imaginaba era quien abriría la victoria. Ya le dijo a Megías en Córdoba, tras fallar alguna clara ocasión, que marcaría la más fácil. El delantero se acordó de ello nada más marcar.
También Yepes tuvo una dedicatoria especial por el reciente fallecimiento de su padre. El presidente cumplió su promesa y le dará el ordenador nuevo que le había prometido en caso de avanzar en la Copa del Rey. Algún jugador aprovechó la velada para decirle a Perico Arango que en la próxima eliminatoria jugarán con focos y es que el delegado siempre les dice que protesten cuando hayan jugado con focos, refiriéndose a un estadio de los grandes. Antes de reanudar la marcha en el autobús, el delegado les avisó que Tevenet y su segundo iban ya viendo vídeos del Real Madrid para saber cómo juegan.
La preferencia es que toque el equipo blanco o el Barcelona, para que los aficionados puedan disfrutar de un estadio emblemático. Ayer era día para imaginarse a Dani Ruiz defendiendo a Cristiano Ronaldo o a Fernando o Megías marcando en la meta defendida por Casillas.
Buen rollo y armonía y algún detalle como el que tuvo Mariano Sánchez con Antonio Megías al que le regaló su brazalete de capitán. Ya se lo había pedido y ayer lo consiguió. Unas pastillas de chocolate reconfortaron a los futbolistas tras el esfuerzo realizado. La noche terminó sobre las tres de la madrugada. Tarde, pero feliz