Al UCAM Murcia y al Olímpico de Totana les ha tocado la lotería. Cuando ya nadie lo esperaba y ambos equipos estaban resignados a su suerte en Tercera y Preferente, respectivamente, el descenso del Orihuela en los despachos al no depositar el aval exigido de 200.000 euros ha provocado el ascenso a Segunda B del UCAM y el del Olímpico de Totana a Tercera División. También ha propiciado el cambio de grupo del Yeclano, incluido inicialmente en el grupo IV. Los del Altiplano jugarán en el grupo III.
Esta carambola se ha producido tras ser rechazado por el juez de lo Mercantil de Alicante el recurso del Orihuela por no pagar el aval solicitado por la Federación Española. Esta decisión judicial ha condenado al Orihuela a jugar en Tercera.
El UCAM recibió el martes un comunicado de la Federación Española en el que le informaba del hueco que dejaba el Orihuela en Segunda B y le daba de plazo hasta las 18.00 horas de hoy para aceptar la plaza vacante y depositar el aval de 200.000 euros. Al club murciano le sobró todo el tiempo del mundo porque a la hora ya había respondido afirmativamente. Desde ese momento era ya equipo de Segunda B.
Desde el Club han asegurado que «el equipo tiene más derecho deportivo que su rival por la plaza vacante, el filial del Real Club Celta de Vigo, que descendió la pasada temporada de dicha categoría».
También estaba sobreaviso el Olímpico de Totana. En este club eran conscientes de que si subía el UCAM, ellos ascenderían a Tercera División como quinto clasificado de Preferente. Uno de los clubes más históricos del fútbol regional -y el único, junto con el Real Murcia, que no ha desaparecido nunca- vuelve a Tercera División.
Su presidente, Alejandro Valverde Arnao -hijo del inolvidable José Antonio Valverde Reina, fallecido esta primavera, y el presidente más joven (19 años) de un equipo en categoría nacional- no ha recibido aún la confirmación oficial, en este caso de la Federación Murciana, pero afirma que «ya me han dicho que la recibiremos entre hoy y mañana. Y, naturalmente, aceptaremos la propuesta. De hecho estábamos preparados porque sabíamos que algún equipo causaría baja por cuestiones económicas».
La guinda del pastel ha sido que el Yeclano ha conseguido lo que quería: competir en el grupo III de Segunda B. Resignado a hacerlo en el grupo IV, con lo que eso representaba de encarecimiento de los viajes, ha saludado con alegría verse ahora incluido en el grupo III, con lo que acorta sustancialmente los desplazamientos. No es lo mismo ir a Lepe, a Cádiz o a San Fernando, que viajar a Alcoy, a Valencia o a Onteniente) con el consiguiente ahorro económico.