blog dedicado al deporte regional y local de la poblacion de AGUILAS
«Lo que hicimos en el Cartagena fue fabuloso. El primer año fuimos el equipo que mejor jugó al fútbol de toda la categoría y nos merecimos el ascenso a Primera. El segundo, aunque acabó vendiéndose como un fracaso absoluto en la ciudad, hicimos una temporada muy buena. No se supo valorar el trabajo de aquel grupo ni el del entrenador. Llevo 17 años jugando y Juan Ignacio Martínez es uno de los mejores entrenadores que he tenido en mi carrera», cuenta el lateral zurdo. No obstante, Falete le está colocando en el ';trivote'; de la medular lucentinista.
Clavero fue feliz en Cartagena, pero se marchó con mal sabor de boca. «He pasado por muchos sitios y eso no significa que lo sepa todo. Pero cuando vi cómo se desmantelaba todo el equipo de Juan Ignacio y se destrozaba la base que había, temí lo peor. Yo me fui al Huesca, pero no entendí aquello. Fue un error tremendo y lo que ha pasado [el inmediato regreso a Segunda B] se veía venir desde el principio», señala el veterano defensa cordobés.
De su etapa aquí solo quedan Mariano Sánchez y Riau. «No conozco la plantilla ni sé mucho sobre ellos. Pero un club con 4.000 socios, esa ciudad, ese campo y esa historia reciente en la que todo fue de maravilla, está obligado a competir por el ascenso y tiene que ser favorito en todo los partidos que afronten en Segunda B. Eso no quita para que nosotros se lo pongamos muy difícil este domingo en Lucena», dice.
La carrera de Clavero ha sido fructífera. En edad amateur jugó en el Montilla, desde donde pasó al Córdoba CF, con el que fue uno de los héroes del ascenso en Cartagena en junio de 1999, antes de marcharse al Mérida. Luego estuvo en Real Madrid C, Numancia, Real Murcia, Osasuna, Tenerife, Cartagena y Huesca. Fue titular en todos los equipos por los que pasó. «Tenía que volver a Córdoba por temas familiares y el proyecto del Lucena, un club humilde pero serio, me gustó desde el principio. En el club se están haciendo las cosas bien y, por eso, el Lucena ha jugado las dos últimas promociones de ascenso», apunta.
Confiesa que nunca había jugado en un campo de césped artificial, «pero en pretemporada me ha dado tiempo a adaptarme y ya apenas noto el cambio». Sobre el hecho de que en Lucena no mojen el césped antes de los partidos, opina que «cada equipo, de local, explota sus armas y esto es algo que yo llevo viendo desde los 17 años». Por último, admite que «no tengo 20 años, pero aún estoy bien, con ganas e ilusión de saltar al campo cada domingo».