Era un partido complicado para el Yeclano. Por un lado, por la entidad del rival: el Melilla. Y por otro, por la necesidad de sumar puntos. Al final, un nuevo empate a cero, que se puede considerar justo, aunque en el aficionado local se queda el disgusto por la gran ocasión desperdiciada por Raúl, a los 89 minutos, que pudo suponer la victoria para los de Sandroni.
El encuentro no fue bueno, con pocas ocasiones de gol, mucho respeto entre los dos equipos, y sobre todo muy físico, porque así te invitaba a jugar el Melilla, con hombres altos, que ganaban en el juego aéreo. El Yeclano sabía que encajar un gol podía traer una nueva derrota. De ahí que en los primeros minutos, al igual que hicieron contra el Murcia, los locales intentaron controlar al rival con fuertes marcajes.
Los visitantes llevaban la iniciativa, pero con un fútbol muy simple, de balones largos, buscando a su 'torre', Chota, su hombre más incisivo. Él dispuso de las dos únicas acciones de peligro en el primer tiempo. En la reanudación, los visitantes salieron más enchufados, viendo que al Yeclano le costaba trenzar jugadas y que perdía el balón con cierta facilidad.
Un disparo de Vázquez muy ajustado al palo y un remate de Chota que se marchó fuera pusieron un nudo en la garganta a la hinchada local. Sandroni sacó a jugadores más ofensivos, como Juan Carlos o Raúl y, a raíz de la expulsión de Chota, el Yeclano empezó a hacerse dueño de la situación y a llegar con más asiduidad al área.
En los últimos minutos, si algún equipo quería los tres puntos, era el Yeclano, que empezó a jugar con más criterio y a entrar por las bandas. Tras un magnífico centro de Biri, con el portero batido, Raúl se encontró con el balón a un metro de la portería. La pelota botó mal y Raúl, con la rodilla, no marcó.