blog dedicado al deporte regional y local de la poblacion de AGUILAS
Llegaron Benítez, Rocha y Koeman y se fueron Borrell y Marcos Martín.
Llegó Samuel Bayón y se le dio la baja a David Charcos, quien no obstante siguió en el club.
Llegaron Signorino, Etxeita, Balboa, Juan Carlos Moreno y Gonzales-Vigil y se fueron Casas, Santi Santos y Sielva.
Llegaron Rodri, José Carlos, Riga y Schmöller y se fueron Riau (cedido), Manu Rubio y Keko.
Llegaron el medio Héctor Font y los delanteros Raimondi y Braulio y se marcharon el medio Cléber y los delanteros Maldonado, Goiría e Iván Bolado.
Llegaron el delantero Álvaro García, el medio Arcas y el meta Savu y se fueron el medio Cristiano Luis y el delantero Akinsola.
Llegan los defensas Súper y Picón y se marchan el lateral Álex Cacho y el exterior Eric López. Vendrá un delantero sub 23 antes de que se cierre el plazo, este viernes.
El cambio experimentado en la política de fichajes en el FC Cartagena es brutal. Ya se comprobó el pasado verano, cuando Pedro Reverte y Luis García Tevenet confeccionaron la plantilla más barata en la historia del club, en Segunda y Segunda B. La plantilla de este año cuesta unos 800.000 euros, mientras que la de la pasada temporada supuso un gasto cercano a los 1,3 millones. Nada que ver con los casi 7 millones de euros del año anterior, el de Ángel Quirantes y el descenso a Segunda B, pero -en todo caso- un buen dineral teniendo en cuenta cómo está la división de bronce española en los últimos años. Ahora, en este mercado invernal, el radical cambio de tendencia se mantiene. Se agudiza, incluso.
La austeridad manda. El club no tiene un euro en la caja y, por eso, las órdenes de Fran de Paula y Cristina Bustillo a Reverte fueron muy claras: puedes fichar, pero sin gastar. Es decir, rizar el rizo y buscar un imposible. ¿Cómo se hace eso? Pues fichando a jugadores desconocidos, muy baratos y que necesiten jugar para no caer definitivamente en el olvido. De ahí, las llegadas de los defensas Manuel Herrera, Súper, de 22 años, y José Picón, de 25 años. El primero no contaba en el filial del Elche y la pasada campaña jugó poco en el Betis B. Y el segundo estaba en el paro tras una mala experiencia en Grecia, después de pasarse lesionado casi toda la temporada pasada en el Atlético Baleares.
Mejorar la plantilla en estos últimos días de enero era una obligación. El flanco derecho de la zaga de Tevenet hace aguas desde hace mucho tiempo. Por eso, a pesar de los problemas económicos que amenazan la estabilidad y el futuro del club, era absolutamente necesario buscar un relevo a Álex Cacho, quien hoy rescindirá su contrato definitivamente con el Efesé, y de paso encontrar a un cuarto central que compita por un puesto con Astrain, Tarantino y Mariano Sánchez.
En tres días, Reverte eligió a Súper y Picón, los dos fichajes más baratos que ha hecho el Cartagena en el mes de enero en toda su historia. El gasto realizado en estas dos operaciones apenas llega a los 12.000 euros, una cantidad absolutamente anecdótica, casi ridícula si la comparamos con las inversiones realizadas por el club albinegro en los últimos años. En los tres años de Segunda, entre altas y bajas, el mercado de enero le salió siempre bastante caro al Efesé. En 2010 y 2011, el gasto total superó el medio millón de euros. En 2012, se acercó a los 400.00 euros. En 2013, la inversión no llegó a los 100.000 euros, aunque el capricho de Paco Gómez de despedir al meta René a finales de agosto obligó al innecesario desembolso de unos 40.000 euros extra y a tener que fichar a Savu cuando se abrió el mercado invernal.
Lo curioso es que históricamente muy pocos jugadores llegados en enero han aportado gran cosa al Cartagena. Los fracasos superan ampliamente a los éxitos. A David Buitrago, especialista en hacer muy buenas plantillas en julio, se le atragantaba especialmente este mercado invernal. Así, Benítez y Koeman (2008), Samuel Bayón (2009) y Balboa, Gonzales-Vigil y Moreno (2010) rindieron muy por debajo de lo esperado y su paso por el Cartagena defraudó a todos. La excecpión está en el gol que Samuel Bayón le marcó al Alcoyano en la ida de la eliminatoria por el ascenso de 2009.
Tres aciertos
Rocha (2008) y Etxeita y Signorino (2010) fueron los únicos que aprobaron en su breve estancia en el Efesé, aunque tampoco estuvieron al nivel que luego han ofrecido en otros equipos. Tras no ser renovado aquí, Rocha hizo después estupendas campañas en Cacereño y Albacete, mientras que Etxeita está ahora en el Athletic de Bilbao de Valverde tras tres magníficas temporadas en el Elche, en Segunda. Y Signorino, tras buenos pasos por Charleroi y Laval, juega ahora otra vez en la Ligue 1 francesa, con el Stade de Reims.
Lo del año siguiente fue mucho peor. Paco Gómez echó a Buitrago a principios de diciembre y cuando se abrió el mercado no había nadie en la secretaría técnica del club. Así, a última hora, Gómez decidió que los fichajes de enero los hiciera el entrenador Juan Ignacio Martínez. Y la cosa salió muy mal. El brasileño Schmöller, el holandés Riga y los sevillanos Rodri y José Carlos no aportaron nada en una segunda vuelta desastrosa de todo el grupo. Schmöller, tras breves e irrelevantes estancias en el América y el Ituano, anda ahora por el ABC Futebol Clube, que milita en la segunda división del Brasileirao. Tras salir del Cartagena, donde ganó un dineral y no marcó en diez partidos, Riga estuvo dos años en el paro y ahora juega en la India. Ha actuado en nueve partidos y ha marcado cinco goles en el desconocido Pune FC.
Tampoco le han salido muy bien las cosas en este mercado invernal al actual director deportivo del Cartagena, Pedro Reverte. Es cierto que en su primer año acertó con Braulio y Raimondi, quienes llegaron a precio de saldo y mantuvieron viva la llama de la salvación con los diez goles que anotaron entre ambos (6 el canario y 4 el uruguayo). Héctor Font no rindió al nivel que todos esperaban. Lo mejor que hizo el lorquino en enero de 2012 fue dar salida a futbolistas con sueldos altísimos que él no había fichado, tales como Cléber, Bolado, Maldonado y Goiría. No obstante, esas rescisiones costaron un buen dinero al club.
Y el año pasado, la inversión realizada por Reverte en enero no sirvió de nada. Álvaro García apenas jugó porque Pacheta no lo veía preaparado físicamente. Entendía que no estaba en forma. Y Ramón Arcas se diluyó cuando llegó el tramo decisivo de la Liga.