blog dedicado al deporte regional y local de la poblacion de AGUILAS
Desde hace quince años, el primer sábado del mes de febrero, se vive en Murcia una gran reunión de jugadores que en las décadas de los 60, 70, 80 e incluso 90, poblaron las plantillas de los equipos más representativos, clubes en algunos casos que alcanzaron grandes éxitos pese a que nunca un conjunto masculino haya militado en la máxima categoría.
El pasado sábado, en el pabellón de Espinardo, fieles a la cita que el más veterano, Pepe Mora, de 70 años de edad, se encarga de organizar anualmente, se celebró una jornada de convivencia de esos locos del balonmano que comenzó con un encuentro, continuó con una comida en el Club Taurino y se cerró con una cena hasta altas horas de la madrugada en el Murcia Club de Tenis. Allí estaban jugadores que militaron en equipos como Real Murcia, OJE, Electricidad Marín, Frayman, Paracaidistas de Tierra, Instalaciones Tarín, Cedisa Cordillera, Iberhogar, Universitario, Serca Santomera, Loyola Trapa, Paracaidistas del Aire y la AGA, entre otros muchos que durante décadas disputaron sus partidos en pistas de cemento al aire libre en diferentes puntos de la ciudad.
Julián Fernández Alarcón, Antonio Bastida, Pepe Garrido, Silvestre Martínez, Antonio Ferrer, Juan Enrique Pereñíguez, Tomás Parra, Miguel Ángel Parra, Javi Mora, Tomás Elena, Alfonso Avilés, José Luis López Corral, Javier Espinosa, Pepe Mora, Chole Vivancos, Pedro Luis Gil ´Boti´, José Manuel Cascales y el árbitro José Antonio Lorca fueron los que intervinieron en un choque que acabó entre abrazos y risas,
rememorando viejos tiempos, como el triunfo que logró una selección de Murcia el 29 de diciembre de 1964 frente al Pizarro de Elda, entonces tercer clasificado en la División de Honor, o el título de campeones de España que obtuvo en 1962 el equipo de la OJE.
La Convención Anual del Balonmano, que así es como sus protagonistas han denominado el encuentro , también contó en esta ocasión con la incorporación de jóvenes pertenecientes a las nuevas generaciones, como José Manuel Ballesta Junior y Javi Mora, hijo del organizador.
«Cuando comenzamos con esta iniciativa, tan sólo nos juntábamos para comer un día a lo largo del año. Pero poco a poco ha ido creciendo el evento. Ahora jugamos un partido por la mañana, después comemos y cerramos la jornada con una cena. Es una forma de rememorar viejos tiempos, de mantener el contacto entre nosotros y de seguir disfrutando con un deporte que nos hizo vivir muy buenos momentos y que tiene una gran historia tanto en el ciudad como en la Región», expresa Pepe Mora, quien fue el impulsor de una iniciativa que ha logrado perdurar en el tiempo y que ha alcanzado ya su decimoquinta edición, es decir, sus Bodas de Bronce.