blog dedicado al deporte regional y local de la poblacion de AGUILAS
- ¿Cómo empezó a jugar al fútbol?
- Yo jugaba en el equipo de un colegio del Opus Dei [el Altair, situado en el distrito Cerro-Amate, un barrio sevillano en el que viven 90.000 personas]. Y me enteré de que un compañero mío iba a hacer una prueba en el Sevilla. El entrenador era Baby Acosta y yo tenía 14 años. No me citaron, pero yo me presenté y dije que me habían convocado. Hice la prueba con mi amigo y desde ese día me quedé en las categorías inferiores del Sevilla.
- ¿Cuándo supo que iba a ser entrenador?
- A partir de los 27-28 años, cuando fui encontrando una madurez como futbolista. Me saqué los dos primeros niveles y me empezó a interesar más el fútbol que el futbolista.
- Antes era muy difícil llegar a un banquillo de Primera División sin haber sido antes un futbolista de élite. Eso ha cambiado bastante en los últimos años.
- Para ser entrenador de fútbol sin haber sido futbolista tienes que currar mucho, ser un gran estudioso, ver mucho fútbol y echarle muchas horas. Yo estoy seguro de que, por ejemplo, Juan Ignacio Martínez habrá trabajado un montón para convertirse en el entrenador que es. No obstante, con llegar a Tercera División y estar dentro de una caseta te vale. Al final, en un vestuario de Primera pasan las mismas cosas que en un vestuario de Tercera. Y eso te da muchas vivencias que no vienen en los libros y que luego te solucionan muchas papeletas cuando eres el entrenador de un equipo.
- Jugó 473 partidos en su carrera y marcó 93 goles. En Primera, solo anotó 17 goles en 141 partidos. ¿Le frustró en algún momento ser un delantero que no tenía gol?
- Aparecía siempre como delantero, pero es que nunca fui delantero. Yo era un enganche, un mediapunta o un pivote ofensivo. Delanteros eran Suker, Monchu y Gabi Moya. No era un Fernando, un Megías o un Florian. Pero me etiquetaban así.
- ¿Le afectó mucho tener que irse contra su voluntad y con 22 años del Sevilla, el equipo de su vida?
- Siempre he sido muy positivo. Cuando me tuve que ir al filial del Atlético de Madrid, no pensé en que iba a jugar en Segunda, sino que estaba a un paso de jugar en el tercer mejor equipo de España. Y acabé jugando seis partidos en Primera con el Atleti. Mi forma de ser es ver siempre la copa medio llena, y no medio vacía. Pasé muchos años en Primera siendo el jugador número 12 y hay artículos que hablan bien de mí porque siempre mejoraba a mi equipo saliendo desde el banquillo. Jugar diez minutos en Primera no está al alcance de cualquiera y yo, ya veterano, lo sabía y me dejaba la piel, aunque fuera suplente cada domingo.
- ¿Tiene la sensación de que si su carrera hubiera empezado seis o siete años más tarde hoy tendría más dinero guardado en el banco?
- Me hubiera gustado ser futbolista ahora, y no en mi época [debutó en 1993, dejó la élite en 2005 y se retiró en 2008]. Pero no por ganar más dinero, sino porque me hubiera divertido mucho más. Ahora, todo se hace con balón y los trabajos de los entrenamientos son más atractivos para los futbolistas. Yo le meto leña física a mis jugadores, pero hoy día todos los futbolistas tienen un cuerpo diez y se mantienen con el trabajo del día a día. Antes no íbamos al gimnasio y todo se basaba en subir diez cuestas cada día y se nos ponían las piernas como bombonas. Técnicamente era un futbolista bien dotado y en el fútbol de hoy en día habría sido mucho más feliz.
- Hablemos del Tevenet entrenador. Empezó en enero de 2009, casi por accidente en el Orihuela.
- Yo tenía claro que ese año colgaba las botas, ya que llevaba 14 años fuera de casa y quería volver a Sevilla. Todo se precipitó y en Navidad me pidieron que cogiera el equipo. Me lo pensé un par de días, conté con la ayuda de Chema [Escudero, su ayudante desde el primer día] y me tiré a la piscina. Pensé, si sale mal pues me echarán y volveré antes a casa. Pero salió bien. Cogí al equipo quinto por la cola y lo dejé cerca de entrar en el 'play off' de ascenso.
- Luego estuvo en el Jerez Industrial. Solo duró un mes allí.
- Estuve cuatro partidos, pero es que no le pagaban al anterior entrenador y no podía sentarme en el banquillo. Además, los futbolistas llevaban cinco meses sin cobrar y se fueron marchando. Allí solo escuchaba una mentira detrás de otra y decidí irme. No se podría trabajar.
- Cuénteme su experiencia del año siguiente, en el San Roque de Lepe.
- Un inversor inglés me quiso hacer un contrato de tres años. Yo lo dejé en dos y, al final, estuve solo uno. A los pocos meses, todos nos dimos cuenta de que nos habían engañado y en diciembre dejaron de pagarnos. Además, me quitaron a los mejores futbolistas en enero. Aún así, acabamos sextos.
- Y, por último, el 'casi' milagro del año pasado en el UCAM.
- Vuelvo a lo mismo. Soy una persona muy positiva. El equipo no había ganado ni un solo partido cuando llegué. Y me dije: Luis, con una sola victoria ya lo habrás hecho mejor que los que estaban antes. Cuando me reuní con Mendoza y su directiva, vi que me iban a dejar trabajar e insistí en que si encadenábamos tres victorias seguidas nos metíamos en el lío. Y lo hicimos. Íbamos a 13 puntos de la permanencia y al final solo nos faltó uno para salvarnos.
- ¿Es cierto que el Cartagena le llamó para hacerse cargo del equipo en el 'play off' después de que Paco Gómez echara a Pacheta?
- Eso es falso. Se lo inventó algún iluminado. Yo no podía entrenar en la misma categoría. Y fue un tema jodido para mí, porque todo saltó en el autobús del equipo [el UCAM] cuando veníamos de Cáceres, de bajar a Tercera. Y algunos jugadores se lo creyeron, porque salió en las redes sociales.
- ¿Quién ha hecho la plantilla, usted o Pedro Reverte?
- Ha sido un trabajo muy consensuado entre los dos. Megías es una apuesta muy suya. Y Fede, muy mía, por ejemplo. A Limones y a Fernando los teníamos los dos. Y yo me empeñé en el tema de Antoñito. Yo vi todo el grupo cuarto el año pasado y él tenía más cosas de Segunda y de otros grupos. Fuimos trabajando muy poco a poco y muy de la mano.
- ¿Tuvo otras ofertas en verano?
- Sí. Y me reuní con otros clubes de Segunda B. Pero el Cartagena es un gran club de la categoría. Y, aunque Pedro [Reverte] fue franco conmigo y me dijo desde el primer día que el presupuesto iba a bajar bastante, cuando el Cartagena llama a tu puerta, tienes que abrirla. Sí o sí.
- Cuando se enteró de que Paco Gómez negociaba con Quique Pina para alquilarle el club, le entrarían sudores fríos, supongo.
- Fueron días de dudas y de mucha incertidumbre. Miedo, ninguno. Pedro [Reverte] y yo hablamos y dedicimos seguir trabajando en la sombra. Si luego ese trabajo no servía para nada, pues nos iríamos a casa y a esperar otra oportunidad. Tampoco sabía yo si Quique Pina iba a contar conmigo, ya que yo ya había sido presentado oficialmente. Pero lo normal es que viniera con alguien de su equipo de trabajo. Miedo no pasé, pero claro que respiré con alivio cuando todo se aclaró y empezamos a trabajar de verdad. Ten en cuenta que yo había firmado en un gran club y, de un día para otro, me podía quedar fuera del proyecto.
- Vamos a hablar del cambio de estilo de su Cartagena. Dice Salvachúa, técnico del Guadalajara, que el Cartagena de ahora no se parece en nada al Cartagena de hace dos meses. Lleva razón.
- Uno busca lo mejor. Da igual ganar de una manera que de otra. Sí, hemos cambiado. Hemos encontrado un modelo y un estilo que nos ha dado siete victorias consecutivas y cambiar ahora sería un suicidio. Además, es que a mis futbolistas les viene de maravilla este modelo. Robamos mucho y salimos rápido. Lo mejor es que tenemos margen de mejora. Yo supongo que el técnico del Guadalajara se refiere también a que hemos mejorado en seguridad defensiva, con respecto al partido de Copa que jugamos contra ellos.
- En este sentido, el técnico del Borussia Dortmund, Jürgen Klopp, ha dicho estos días que prefiere el heavy metal de su equipo a la sinfonía «perfecta y aburrida» de Arsene Wenger en el Arsenal o Pep Guardiola en su etapa en el Barça. ¿Con qué tipo de fútbol se queda usted?
- Con el heavy metal, sin duda. Estoy con Klopp. Me quedo con ese fútbol que ahora practican equipos como el Atlético de Madrid y el Borussia Dortmund. Es más, desde que yo estaba en Lepe lo vengo hablando con mis futbolistas en el vestuario, y más o menos estamos de acuerdo. Yo pienso que los que juegan como el Atlético de Madrid y el Borussia Dortmund son los que dominarán el fútbol los próximos años. Ese es el fútbol del futuro. Lo que hizo el Barça de Guardiola es irrepetible. Lo puede hacer ahora en el Bayern, porque tiene a los mejores del mundo.
- Si gana el sábado en Guadalajara, será el único entrenador en la historia del FC Cartagena capaz de encadenar siete triunfos seguidos.
- Sería muy bonito, no solo para mí. Sería histórico para mis jugadores, porque haría historia un equipo entero, no solo el entrenador.
- ¿Hablan ya de la Copa del Rey dentro del vestuario?
- Sí. Se habla. Pero los chavales le dan la importancia justa. Están deseando saber quién es el rival, como todos. Pero desde que nos clasificamos en Tudela, han sabido mantenerse muy al margen de lo que hay. Mañana estaremos atentos al sorteo, pero en cuanto nos subamos al autocar ya estaremos pensando en sumar un triunfo el sábado en la Liga. El Guadalajara es un rival complicadísimo. Ya pensaremos en la Copa. Ellos saben, porque ya lo hemos hablado, que hay que disfrutar de nuestro paso por la Copa desde la competitividad. Y lo vamos a hacer muy bien. Estoy convencido.
- ¿Cómo es Cartagena? Me refieron a la ciudad, al club y a la afición.
- Los cartageneros sois muy cercanos, muy del sur. Sois acogedores con los que venimos de fuera. La afición es exigente, pero ha entendido el mensaje. Nos ha podido pegar ya un par de broncas y no lo ha hecho. Nos da cosas. Y el club lo tiene todo para estar muchos años en Segunda y consolidarse ahí.
- Para terminar, le voy a decir el nombre de casi todos los entrenadores que tuvo usted en su carrera para que me los defina en una sola palabra. Luis Aragonés.
- El mejor [debutó con él].
- Sergio Kresic.
- Inteligente.
- Fernando Zambrano.
- Alegría.
- Carlos Aguiar.
- Honestidad.
- Joaquín Caparrós.
- Carácter.
- Paco Herrera.
- Pausa.
- José Luis Montes.
- Intensidad.
- Francisco López Alfaro.
- Calidad.
- Enrique Martín.
- Motivador.
- Andoni Goikotexea.
-Internacional...solo como jugador.
- Felipe Miñambres.
- Tiene muy buena metodología.
- 'Boquerón' Esteban.
- Sabe llegar al futbolista.