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En lo demás, Martínez estuvo bastante convincente. Sus palabras sonaron bien. Viniendo de donde veníamos, a algunos les sonó a música celestial. El caso es que el valenciano dibujó las bases sobre las que se asentará el nuevo proyecto del club, después de que el pasado lunes la empresa que él ha fundado recientemente con otras cuatro personas, Sporto Gol Man 2020, se hiciera con el 100% de las acciones de la SAD albinegra. Martínez confirmó en su primera comparecencia pública que, al menos hasta junio, todo seguirá igual, y que la única novedad es que el ilicitano Paco López se convierte en el nuevo presidente de un Consejo de Administración en el que también entra Cristina Bustillo. Fran de Paula continúa siendo el presidente ejecutivo.
Martínez explicó que ha comprado el Cartagena porque «yo no puedo comprar el Barça», pero añadió que «es mas atractivo entrar en un club así, con capacidad para crecer y en el que todo está por construir». El abogado valenciano de 48 años, licenciado en Ciencias Políticas, contó que tiene una consultoría en Valencia, «en la que hemos llevado a cabo diferentes inversiones en sectores muy variados durante un montón de años». En este momento, «entramos en el fútbol con la intención de llegar al objetivo de 2020 con un Catagena asentado en la Segunda División».
Añadió que nunca va a decir los nombres de los «tres o cuatro inversores» que le acompañan, alegando que «eso sería perjudicial para los intereses del club. La discrección que tengo es absoluta y entiendo que los negocios se hacen, no se cuentan. El tiempo irá diciendo quiénes somos, pero de momento si nos hemos podido quedar con una institución con una deuda de 4,5 millones de euros es por algo. No todo el mundo puede asumir una empresa que tiene unos problemas financieros tan evidentes y no todo el mundo puede responder por esa cantidad. Lo primero que vamos a hacer es poner a los jugadores al día en las nóminas, mas pronto que tarde», prometió.
Martínez dio datos sobre la deuda real del club. La cifró en algo más de 4,3 millones de euros, contando los 300.000 euros que su sociedad debe poner hasta junio para que la actual plantilla cobre sus nóminas. De los 4 millones de deuda, 3,5 son con Hacienda y la Seguridad Social. Otros 400.000 euros es lo que se le adeuda a los proveedores y entre Goiría, Lafuente, Rueda y Fernando Martín tendrán que cobrar 160.000 euros en las próximas semanas. «Es una deuda importante, que no es ninguna broma. Pero la tenemos bien encauzada. Lo que más me preocupa es el tema fiscal. Pero a Hacienda si le pagas, todo va aclarándose poco a poco», contó.
Las bases
Habló mucho del trabajo de cantera. Y prometió darle una atención especial, aunque no supo explicar de qué manera iba a hacerlo. «El fútbol base es un recurso. Es un buen activo que en otros clubes que hemos estudiado se utiliza muy bien. Aquí, no tenemos nada. Es evidente que hay que tener instalaciones propias para hacer un buen trabajo con el fútbol base», dijo Martínez, quien asumió la deuda que Paco Gómez ha dejado con el Cartagena FC de Gómez Meseguer, que hasta junio seguirá haciendo de filial.
El nuevo propietario del club admitió que «hemos visto cosas y hemos estudiado otros clubes. Esa es la verdad. Al final, surgió la oportunidad de entrar en el Cartagena y nos interesamos. Todo ha sido una carambola y el acuerdo se ha hecho bastante rápido, pero estamos convencidos del paso que hemos dado y creemos que al final nuestra apuesta por este club ha sido un acierto. Venimos para muchos años. En el 2020 de nuestro nombre el horizonte sería la 'Champions', pero como es imposible nos conformamos con asentar un proyecto serio en Segunda en estos próximos años, aunque no nos ponemos mínimos ni máximos. Si algún día llegara la Primera División, pues sería maravilloso».
Martínez comentó también que «queremos incluso establecer una fundación y en esto Paco López será de gran ayuda. Mi presencia en Cartagena será la mínima y necesaria, ya que seguiré viviendo en Valencia y no tengo ningún afán de protagonismo. Soy el dueño y yo tomará las decisiones, aunque soy una persona a la que le gusta escuchar a todo el mundo y tomo decisiones colegiadas. Creo que la junta que hay en el club me será de gran ayuda y debemos olvidar el pasado. Debemos ser austeros», señaló el abogado valenciano que ya manda en el Efesé.