blog dedicado al deporte regional y local de la poblacion de AGUILAS
Cuando Mariano Sánchez se vaya para siempre -ojalá sea el 23 de junio con el Cartagena en Segunda- todos nos sentiremos un poco huérfanos. Con sus defectos y sus errores -pobre del que nunca se equivoca-, el futbolista pinatarense ha marcado una época en el fútbol cartagenero. Ha sido un un tipo ejemplar, recto, entregado, profesional y competente. Ha sido un capitán que para sí hubieran querido muchos clubes de Primera. Y ha sido un futbolista notable. 313 partidos en 9 años no te los regala nadie. Respeto máximo.
Su pérdida es un mazazo para una afición necesitada de referentes y cansada de mediocres. Cuanto peor fueron las cosas, más grande se hizo la figura de un arquitecto metido a futbolista que ha terminado siendo empresario. En el campo, fue grande. Y fuera de él, también. Mariano Sánchez no ha sido Arango, pero sí ha sido Sagarduy. Un jabato diferente, del siglo XXI. Una versión 2.0. Un valiente. El cartagenerismo pierde un futbolista irrepetible, pero yo -perdón por la licencia- gano un amigo. Ahora iré a Pinatar Arena y, por vez primera, tomaremos juntos un café y hablaremos mirándonos a la cara. Sin intermediarios. Sin recelos. Sin miedos.