La Deportiva Minera honra a su historia. El club se fundó hace 90 años y su campo, el Ángel Celdrán, cumple este año 62. Su última participación en Tercera División se remonta a 1957. Desde entonces, ha estado casi siempre en Preferente, con alguna bajada esporádica a Primera Territorial. Ahora, el sueño de la directiva que vuelve a presidir Bienvenido Gallego es que la Minera regresa a Tercera...más de medio siglo después. «Sería la leche», confiesa con espontaneidad el presidente.
El equipo del Llano del Beal, diputación cartagenera muy cercana a La Unión, se ha convertido en la revelación de este inicio de temporada en una Territorial Preferente en la que estaba llamado a jugar un papel secundario. Todos los expertos daban como favoritos indiscutibles para subir a Tercera al Águilas, al Thader Murcia y al Pinatar. Sin embargo, los futbolistas de la Minera se han apuntado a la fiesta. Y de qué manera.
Los pupilos de José Solano, conocido en toda la comarca como Pepe, 'El lechero', son el único conjunto invicto e imbatido de todo el balompié regional. Han ganado sus cinco partidos y no han recibido ni un solo tanto. Suman 15 puntos, tres más que Thader y Águilas y cinco más que Pozo Estrecho y Esperanza, dos equipos cartageneros que también han arrancado con fuerza este ejercicio liguero.
«Tenemos que poner los pies en el suelo y ser muy conscientes de que esto acaba de empezar. Hace dos años teníamos el ascenso hecho y lo tiramos en los últimos partidos. Está claro que sería muy bonito darle al pueblo un equipo en Tercera, pero competimos con equipos grandes, que tienen que subir por lo civil o por lo criminal, y nosotros somos un equipico modesto. Eso sí, con un par de fichajes estaríamos muy bien preparados», cuenta Bienvenido Gallego, máximo exponente de una junta directiva «formada por gente del pueblo» y que hace «todo lo que puede» para conseguir dinero para el equipo.
Gallego cuenta que la media de plantilla es de 20 años, «aunque tenemos zagales desde 18 a 21, y un par de veteranos». Ninguno cobra. «Les pagamos la gasolina para ir a los partidos de fuera y una cena después de esos encuentros. Al entrenador le pagamos unos 200 euros, pero sólo para gasolina y muy poco más», indica el presidente del cuadro minero.
Salva lo hace todo
La estrella de esta Deportiva Minera es su portero Salva, un cartagenero de 26 años que militó en las categorías inferiores del Real Madrid y del Real Murcia. Ahora es el alma de este equipo, el 50% de la Minera. En definitiva, el espejo en el que todos se miran. Aún no ha encajado ningún gol y además es el encagado de tirar los penaltis del equipo. El año pasado hizo seis goles desde los once metros. En esta temporada aún no ha tenido la oportunidad de lanzar uno.
«El fútbol es cuestión de suerte, pero nosotros tenemos claro que Salva no tiene nada que envidiarle a Rebollo y a Casilla, los porteros del Cartagena. Lo que pasa es que este chaval no ha estado en el momento justo en el sitio y se ha quedado sin oportunidades arriba. Pero es un porterazo, un lujo para nosotros», afirma Bienvenido Gallego sobre su portero titular.
«Hemos fichado a varios zagales de La Unión, como Rivas, Isaac o José Antonio y a otros de Cartagena. Del pueblo sólo tenemos a Kiko Méndez. Y la verdad es que los 24 muchachos están implicados. No faltan nunca a los entrenamientos», asegura el presidente.
El campo Ángel Celdrán ha sido remodelado, «aunque en el Ayuntamiento sólo nos dan pintura, semilla y grama». El club tiene un presupuesto de 24.000 euros y la taquilla media es de 900 euros, sumando los ingresos de la cantina, la rifa y las entradas. «Tenemos 226 socios y casi todos pasan por taquilla cada domingo», dice Gallego.