El fútbol sala femenino de la Región de Murcia se ha colocado la corona que le convierte en rey nacional gracias a su selección de cadetes (sub 15) que se ha proclamado campeona de España y se ha sacado la espina ante la selección de Madrid, que se había convertido en su 'bestia negra' y a la que se impuso en la final.
Ha sido un campeonato impecable en el que las murcianas, además de ganar todos sus partidos, no han encajado ni un gol. Imbatibilidad que se lo festejó de una forma muy especial la guardameta Irene Franco, que el día anterior de la final cumplió 13 años.
«Es todavía infantil pero tiene una calidad extraordinaria, por eso la hemos convocado con la selección cadete», explica el seleccionador, Fernando García de Ángel Hernández, que el año pasado al frente de la selección infantil logró el subcampeonato de España.
Junto a Irene, que pertenece al UCAM Murcia, el resto de seleccionadas ha sido Mercedes Marín (AD Cruz de Caravaca), María Meseguer (Javalí Ñora), Patricia Carrión (Roldán FS), Elizabeth Carrasco(Roldán FS), María Teresa Mateo (Roldán FS), Lidia Martínez (Hispania), Noemi Rubio (AD Cruz de Caravaca), María Consuelo Campoy (UCAM Murcia), Eva Vera (Roldán FS), Natalia González (CFS Águilas) y María López García (UCAM Murcia).
5-0 a Aragón y 3-0 a Cataluña en la fase previa de grupos las metieron en la final en la que se impusieron a Madrid por 1-0. «Estoy muy satisfecho con este triunfo, pero sobre todo me he alegrado por las chicas que han hecho un trabajo fenomenal demostrando el gran nivel que atesoran. Salió un campeonato perfecto», dice el seleccionador.
«La favorita era Madrid porque siempre acude con un equipazo -prosigue- pero teniendo en cuenta que esta fase final se jugaba en Alcarrás, una ciudad de Lérida, la selección catalana jugaba en casa y también partía como favorita. Nosotros comenzamos muy fuertes derrotando a Aragón y a la propia Cataluña. El 1-0 con el que nos impusimos en la final a Madrid es engañoso porque merecimos un triunfo mucho más amplio».
La selección murciana, además, tuvo que hacer frente a una trampa legal de las madrileñas «porque alinearon a dos jugadoras que proceden del fútbol once. Habían jugado con el Atlético de Madrid femenino. No hay ninguna ley que lo prohiba, pero no me parece justo porque perjudica nuestro deporte. Las nuestras son todas de fútbol sala».
Una norma federativa obliga a convocar a un máximo de cuatro o tres jugadores por equipo. «Esto sí es positivo porque tenemos que ampliar el campo de acción», remarca Fernando García.