El CF La Unión, de Segunda B, ganó el domingo en el campo del Lucena y por primera vez desde que empezó la temporada aparece fuera de la zona de descenso. Este logro lo ha conseguido Claudio Carsi dirigiendo al equipo desde la grada, porque el club carece de entrenador oficial. De nueve puntos posibles con él asumiendo la responsabilidad de llevar al equipo se han sumado siete. «Ya tengo 53 años y soy muy mayor para empezar a estudiar y sacarme el título de entrenador», reconoce este argentino que llegó a España en 2004 para trabajar como asesor deportivo en el Real Murcia.
«Yo tengo la titulación FIFA que me permite ejercer mi trabajo de entrenador en todo el mundo menos en algunos países, como es el caso de España, donde me exigen haber entrenado, al menos tres años, a un equipo de Primera División en Argentina», añade.
El caso es que La Unión no ha podido pagar el finiquito a su primer entrenador, Machuca, por falta de dinero y mientras tanto no se le permite contratar a otro. Estoconlleva una multa cada vez que pasa una jornada sin técnico oficial.
«He trabajado siempre en funciones de dirección técnica de clubes y en algunos casos como técnico ayudante. Desde que estoy en España y dejé el Real Murcia, en el que fui segundo de Mario Husillos y de Preciado, mi cometido ha estado vinculado con las escuelas de fútbol. Nunca ningún equipo pensó en mí como primer entrenador y por eso no me he preocupado en conseguir normalizar mi situación», se sincera.
La crisis económica del CF La Unión le ha dejado no solamente sin entrenador, sino también sin preparador físico. Las dos funciones las viene acometiendo Carsi.
La táctica que ha aplicado para sacar al equipo del descenso pasa por «una buena estructura defensiva, explotar al máximo las jugadas ensayadas de estrategia y correr tres veces más que el contrario. Además cuento con la ventaja de que los problemas económicos que estamos pasando en La Unión, con dos meses sin cobrar que llevan los futbolistas, nos ha unido más a todos»