La situación del Lorca Deportiva vuelve a ser crítica. Los jugadores se han plantado y se niegan a jugar el domingo. La única solución para que esto no suceda es el pago de las nóminas antes del fin de semana. Ángel Presa intentó negociar con los jugadores, pero estos le dieron plantón, entre otras cosas porque se niegan a cobrar con pagarés con fecha posterior al domingo.
El Ayuntamiento poco puede hacer a la hora de abonar las subvenciones porque el club está embargado. El concejal de deportes Francisco Montiel lo dejó muy claro. «Yo siento tristeza, como aficionado al fútbol, un equipo que lleva el nombre de Lorca y que está en estas circunstancias por motivos económicos me causa tristeza. En lo deportivo creo que se han comportado como jabatos, hay que felicitarlos por ello. Lo que pasa es que el Ayuntamiento de Lorca sigue en la misma tesitura de hace tiempo. Tenemos una orden judicial de un juzgado de Murcia que impide hacer cualquier ayuda al club. Estamos viendo algunas alternativas pero no son fáciles y con solución rápida».
Sobre la factura que pretende cobrar del Lorca del ascensor colocado en el estadio Francisco Artés Carrasco dijo que «la tiene el concejal de Hacienda. Está viendo de que forma se puede pagar, pero eso es para la empresa que hizo las obras. Yo lamento esta situación pero es complicada y con difícil solución. Nadie puede estar contentos con esta situación».
La afición del conjunto blanquiazul se ha puesto del lado de los jugadores, entiende la huelga y les apoya en su decisión.
Uno de los ejemplos es José Luis, quien decía que «yo lo veo estupendo. Estoy totalmente de acuerdo con los jugadores. Tienen sus necesidades como cualquier persona, me parece muy bien su postura».
Más crítico fue Fernando. «Los presidentes son los culpables, tanto Carrillo como los que hay ahora. Los jugadores están en todo su derecho».
Mari Huertas seguía en la misma línea. «Por supuesto que un trabajador merece su sueldo y si no les pagan están en su derecho de no trabajar».
Andrés tiene claro la postura a seguir. «Ellos han firmado un contrato y es para respetarlo. Si no cobran su trabajo veo bien que se planten. Hay que tener en cuenta que vienen desde Cádiz, Orense o Canarias, lugares muy lejanos y cobrando muy poco en Tercera División. Es imposible que puedan subsistir».