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Mientras unos equipos sueñan con la Segunda B como su meta soñada, hay otros a los que repele esta categoría como es el caso del Real Murcia.
Para el equipo grana, con una estructura de club de Primera División, el descenso a Segunda B significa tal batacazo en lo deportivo y en lo económico que le va a dejar marcado. Se trata de un descenso mucho más dramático que pasar de Primera a Segunda División.
En torno a los 5 millones de euros es el dinero que el Real Murcia va a dejar de percibir por ingresos la próxima temporada. Prácticamente casi la mitad del presupuesto que ha manejado este ejercicio que ha estado en torno a los 10 millones de euros y una cifra similar a la que dispondrá para este nuevo ejercicio.
La maquinaria grana se tiene que reajustar para funcionar con el engranaje de Segunda B y con la esperanza de que este tránsito sea lo más breve posible y en junio de 2011 haya reconquistado una plaza en Segunda División.
El recorte más importante que va a acusar la tesorería del Real Murcia es la supresión de los 2.200.000 euros que estaba percibiendo por la cesión de sus derechos de televisión. A esta cantidad hay que sumarle el ya previsto descenso en los ingresos por publicidad, patrocinadores, porcentaje de las quinielas, abonos y taquilla, hasta completar esos 5 millones de euros con los que no se va a poder contar para esta campaña.
Otro apartado importante es el de las subvenciones vía convenio que viene percibiendo el Real Murcia y que también ahora tendrán un tratamiento distinto, aunque el dinero que se venía percibiendo por esta vía el club grana lo reinvertía en sufragar parte de los gastos del mantenimiento de su fútbol base que incluye un total de trece equipos, desde el Imperial, descendido a Tercera, a los benjamines de fútbol 7, pasando por un juvenil en División de Honor.
La aportación de la Comunidad Autónoma para este año ha sido de 250.000 euros, cantidad que ya ha sido librada, pero que aún no ha llegado al Real Murcia.
La polémica que mantiene el propietario del Real Murcia, Jesús Samper, con el Ayuntamiento de Murcia ha salpicado directamente a la ayuda municipal hasta el punto de que este año no se ha tramitado ningún tipo de ayuda. El año pasado fueron 380.000 euros los que se abonaron por vía de convenio.
Como botón de muestra de las cantidades que se manejan en Segunda B, el Sangonera Atlético, equipo que tutela el concejal murciano José Ros, ya ha percibido los 75.000 euros que le llegan vía Comunidad Autónoma y otros 75.000 euros del Ayuntamiento de Murcia.