La crisis económica que está sufriendo el mundo entero está afectando, ¡cómo no!, al deporte. Y el ciclismo es la especialidad que más lo está notando en sus carnes. La falta de patrocinadores y de empresas y firmas que sustenten a los equipos está acabando con muchas escuadras.
Una de ellas va a ser el Caisse d'Epargne, heredero de los antiguos Reynolds, Banesto e Illes Balears. El equipo español -patrocinado por la Confederación de Cajas de Ahorro francesas- está a un paso de desaparecer ya que el espónsor ha anunciado que el 31 de diciembre pone fin al contrato que le unía con Abarca Sports, la firma de Eusebio Unzue y José Miguel Echevarri, y se desliga del ciclismo descontento por los problemas con el dopaje.
Eso hace que un par de decenas de corredores -todos salvo José Iván Gutiérrez acaban contrato el 31 de diciembre- se queden compuestos y en la calle, entre ellos los tres murcianos que figuran en sus filas: Alejandro Valverde, José Joaquín Rojas y Luis León Sánchez y un barcelonés afincado en Murcia como es Fran Pérez, que también acaba su contrato el 30 de diciembre y que tiene que resolver su futuro.
Los corredores franceses del equipo también han tomado ya la puerta y se han asegurado el año que viene fichando por equipos como el AG2r o la Française des Jeux, sin esperar a ver si fructifican las gestiones que, a la desesperada, está realizando Eusebio Unzue para encontrar patrocinadores.
Los tres corredores murcianos son conscientes de la difícil situación por la que atraviesa su actual equipo y los dos últimos ya están buscándose su futuro, aunque Luis León y José Joaquín no han arrojado aún la toalla de seguir con Unzue y esperarán todavía unos cuantos días más a ver si fructifican las gestiones del director navarro.
Alejandro Valverde, en cambio, no tiene prisa: «Estoy sancionado durante el año 2011 así que, si no cambian las cosas, no podré correr el año que viene», afirma el ciclista de Las Lumbreras a través de su representante, Antonio Sánchez.
«De momento espero la resolución a los dos recursos que tengo planteados ante el Tribunal Federal suizo sobre las dos sentencias que recaen sobre mí. Una, la del TAS que daba la razón al CONI italiano por el cual me prohíben correr en Italia durante dos años; y la segunda, la que puse contra la resolución del TAS que daba la razón a la UCI y a la WADA (Agencia Antidopaje Mundial) por la que ampliaban esa sanción a todo el mundo. Lógicamente, el Tribunal Federal suizo resolverá primero la demanda contra la sentencia del CONI y luego la otra, la del 31 de mayo. Si me dan la razón, la UCI me tendrá que devolver la licencia y entonces comenzaré a preocuparme por el futuro. Supongo que entonces no me faltarán equipos que llamen a mi puerta. Pero hasta entonces, sigo entrenando y tomándomelo como un par de años sabáticos».
No es el caso del muleño y del ciezano, que están en activo y pretenden seguir estándolo. Luis León sigue esperando a Unzue: «Pensé que ya en la Clásica de San Sebastián Unzue nos diría algo, pero aún sigue haciendo gestiones. Yo voy a esperar unos cuantos días más y si no tomaré una decisión».
Luis León, que, después de su victoria en la Clásica de San Sebastián, anda ahora entrenando en la altura de Sierra Nevada como preparación para la Vuelta a España, no lo confiesa abiertamente, pero tiene un oferta en firme del equipo holandés del Rabobank para correr al lado del santanderino Óscar Freire y si no sigue al lado de Unzue, se decantará por el cuadro holandés.
José Joaquín Rojas opina lo mismo que su compañero: «Yo también voy a esperar esta semana a que Eusebio me diga algo antes de tomar una decisión». Pero, por si acaso las cosas van mal dadas, también tiene un 'plan B': «He recibido tres ofertas en firme de tres equipos, los tres de la categoría ProTour, para el año que viene en el caso de que me vaya del Caisse. El que está más cercano a lo que yo quiero es el Garmin estadounidense, pero no hay nada firmado ni ningún acuerdo verbal. Pero, evidentemente, dentro de unos días, como mucho al final de esta semana, deberé tener solucionado mi futuro».