La nadadora cartagenera Margarita Domínguez (1987) se ha convertido, por méritos propios, en la mejor embajadora del deporte en la ciudad tras su reciente conquista de la medalla de plata en el Campeonato del Mundo den aguas abiertas de Canadá. El éxito suele cambiar a las personas, pero ella sigue siendo la misma chica sencilla. Tiene en la mente ese chip de campeona que le evita distracciones y la hace concentrarse en sus próximos retos. La medalla está guardada ya y ella entrenando para competir en Budapest el día 8 de agosto.
- El jueves no era consciente de su logro ¿ya lo ha asumido?
- Sí, me di cuenta de lo que logré en el aeropuerto. Fue allí donde recibí las felicitación de la delegación, los técnicos, los directivos y también de los compañeros de otras modalidades. Allí fui consciente de lo que significa.
- ¿Qué sintió al colgarse la medalla de plata al cuello?
- Es una medalla muy especial, con un significado más profundo que las anteriores. Un metal en un Mundial te consolida como nadadora de verdad. El Europeo me permitió decir aquí estoy y esto demuestra que no fue una casualidad.
- ¿Las sensaciones fueron muy distintas al oro en Croacia?
-Sí, al Europeo fui como novata y aunque a un Mundial no acudes pensando en lograr una medalla ya podía marcarlo como un reto.
- ¿La carrera tuvo alguna similitud con la de Croacia por las condiciones ?
- En cuanto a las condiciones fue una mezcla entre Croacia por el agua fría y de Roma por el fuerte oleaje. Además, en Croacia no sabía hasta el final que tenía el oro, aquí a cinco kilómetros ya tenía noticias de que iba en posición de lograr la plata.
- ¿Qué tipo de noticias tenía?
- No tienes demasiada información, pero al ser una prueba muy larga en los avituallamientos pude hablar unos segundos con los entrenadores que daban agua. Me dijeron que fuera tranquila y me dediqué a controlar que la francesa no me alcanzara.
- Los chicos en 10 kilómetros notaron mucho la temperatura, ¿tan baja fue?
- Estábamos más pendientes de las previsiones meteorológicas y del viento que de la prueba. La temperatura puede tirar un año de trabajo por tierra. En aguas abiertas puede pasar cualquier cosa, pero este deporte se basa en adaptarse a las condiciones de todas las pruebas.
- Es el mejor resultado de una española en esta prueba.
- Sí, me di cuenta porque me lo dijeron y mira que cuando Yurena consiguió el bronce en Sevilla yo estaba allí. De hecho, fuimos rivales ese día. Ver la bandera de tu país en cualquier posición de un podio es impresionante y te hace sentir muy orgullosa
- ¿Qué piensa cuando ve que la selección de fútbol gana el Mundial y recibe cada jugador 600.000 euros de prima?
- Que nuestras medallas tocan a menos dinero, bastante menos.
- Siguiendo con la comparación el Efesé fue recibido por mucha gente tras su ascenso, ¿le conocen cuándo va por la calle?
- La verdad es que yo me quedo con la felicitación de mis compañeros, amigos y familiares. Las felicitaciones de desconocidos están bien, pero son más importantes las de la gente que sufre contigo.
- Pero aproveche y reivindique mejor trato.
- No, lo asumo. El fútbol es el deporte rey, un fenómeno social que genera dinero. La natación y el resto de deportes son otro mundo. Además, si pensáramos demasiado en el dinero nos retiraríamos.
-¿Se puede vivir de este deporte?
-Yo he decidido no vivir de la natación y por eso mi mejor elección fue terminar mi carrera. Las medallas no sirven para integrarse en la vida laboral.
- Vemos esos retos de David Meca y sus bañadores están llenos de publicidad, ¿ha recibido ofertas o ha tenido mucha repercusión en los medios a nivel nacional?
- Nada de nada. De todas formas he de decir que no le hago mucho caso al teléfono móvil. Suelo tener 20 llamadas perdidas en el teléfono al salir de la piscina.
- Llama la atención que al poco de terminar de nadar ya pensara en el Europeo.
- El próximo lunes ya me marcho a Budapest para disputar el Europeo, pero esta semana la he tomado un poco de relajación.
-¿Relajación? Ha entrenado mañana y tarde.
- Bueno, sí he nadado, pero además he estado en el fisioterapeuta y me he dado un masaje. Descansé en el viaje de vuelta y aunque lo que menos apetece es meterse en la piscina tengo que hacerlo.
- Volvamos a sus retos, ¿afronta de forma diferente esta nueva meta en Budapest?
- Después de la medalla se ve todo diferente. No es que sea inferior ni mucho menos, pero lo veo con otro punto de vista. Allí me veré las caras de nuevo con la holandesa que ganó el Mundial. Ahora quiero superarla yo.
- ¿Se puede esperar el oro?
-Un podio ya es importante, pero después de este resultado sí que se puede entender que ese debe ser el objetivo. Si no se consigue no será un fracaso, porque el subcampeonato para mí ha sido el premio.
- ¿Y después qué?
-Vacaciones y a pensar en el año próximo. El objetivo es el Mundial de Shanghai. Este año sobre todo tendré la clasificación de la prueba de 10 kilómetros, que es de categoría olímpica. Si quiero estar en Londres, debo centrarme en ello. Además, no creo que me excluyan de los 25 kms.