Las expectativas eran máximas y la ilusión de repetir la hazaña de hace dos temporadas flotaba en el terreno de juego desde los minutos previos a un encuentro que no defraudó.
Madrid no era una presa fácil para Murcia, pero la casta, el orgullo y la calidad de los jugadores de Moreno Boluda hicieron el resto. El colegiado Frutos Orenes decretó el pitido final y el primer objetivo se convirtió en realidad: la selección murciana ya estaba clasificada para la final del VIII Campeonato Nacional de Selecciones Autonómicas sub-18.
Atrás quedaron noventa minutos que los jugadores locales supieron gestionar para dar una alegría a una afición que no dudó en acudir en masa al Municipal de Santiago el Mayor. Así lo atestigua el hecho de que los dos goles de la victoria llegaran en los minutos 20 y 40 de un primer tiempo dominado, casi por completo, por los futbolistas murcianos.