Demasiado correctivo para el conjunto caravaqueño que cayó derrotado ante el filial del Sevilla, que contó con la inestimable colaboración del colegiado valenciano que dirigió el encuentro.
Bernal Moreno no quiso sancionar dos claros penaltis a favor de los locales por sendos derribos dentro del área de Rojas y de Pelusa; el colegiado hizo caso omiso a las indicaciones de su asistente desde la banda que había levantado el banderín indicando la falta cometida sobre el delantero centro caravaqueño.
Este colegiado dirigió hace unas jornadas el Jumilla-Lorca que finalizó con victoria del equipo visitante después de expulsar a dos jugadores jumillanos y tuvo que salir escoltado por la Guardia Civil.
Al finalizar el encuentro, un reducido grupo de seguidores sevillistas provocó un altercado en la grada, insultando a los jugadores locales y realizando gestos soeces. Los agentes de la Guardia Civil tuvieron que intervenir para que el incidente no pasara a mayores.
Mientras tanto, en el terreno de juego, tras el pitido final, también se produjo un incidente entre Samuel y Javi de la Rosa. Bernal Moreno expulsó al delantero caravaqueño tras amonestarlo en dos ocasiones; en el reparto de tarjetas, Atila también vio la amarilla y el preparador físico del conjunto local fue expulsado.
Bernal Moreno restó, con su actuación, el protagonismo que le hubiera correspondido al equipo visitante, especialmente a su portero y a Jairo, autor de los dos goles del Sevilla Atlético.
José Miguel logró mantener imbatida su portería impidiendo que los remates de los locales entrasen entre los tres palos, y el delantero aprovechó sus ocasiones batiendo, primero a Manolo, en el minuto 13 de la primera parte, y, más tarde, en el tiempo de descuento, a Sergio, que sustituyó a su compañero que se lesionó al ser objeto de una falta por un jugador visitante dentro del área pequeña, acción que tampoco fue sancionada por el colegiado del encuentro.
Tras adelantarse en el marcador, el Sevilla durmió el partido con reiteradas pérdidas de tiempo que fueron consentidas por el árbitro, que acabó pagándola con Moisés a dos minutos del final cuando el partido ya estaba más que resuelto para los visitantes.
En la primera parte, Pelusa gozó de una clara ocasión de gol pero no estuvo acertado en el lanzamiento. Tras el descanso, Paco Pliego decidió mover el banquillo y Adrián sustituyó a Kiko y en sus botas tuvo una buena ocasión para empatar pero José Miguel lo evitó, como también ocurriría más tarde con un remate de cabeza de Gavilán, que salió rozando el poste derecho de la portería visitante.