La árbitro murciana Susana Gómez. La árbitro murciana Susana Gómez ha dado un nuevo salto en su carrera al conseguir la licencia internacional que otorga la Comisión de Examinación de la FIBA (Federación Internacional de Baloncesto) después de superar la segunda fase del Clinic de Candidatos celebrado en la localidad turca de Gaziantep. Previamente, ya había aprobado un primer curso organizado en Bolonia (Italia). Este ascenso convierte a Susana Gómez en el primer árbitro murciano que logra una licencia internacional.
«Ser árbitro internacional no va a cambiar mucho mi vida, sino que la va a mejorar», señala Susana Gómez, quien todavía no ha recibido ninguna indicación de la FIBA sobre las actividades en las que va a participar próximamente. «Lo normal es que este verano arbitre en algún campeonato de verano. Aunque todavía no sé nada, lo habitual es hacer algún circuito de formación para adaptarte a la normativa de las distintas ligas y posteriormente ir empezando por las categorías de base», continúa.
Susana Gómez, que se inició en el mundo del arbitraje a los 16 años, da así un nuevo paso en su carrera, en la que tiene gran experiencia a nivel nacional. Actualmente arbitra partidos de LEB Oro y de Liga Femenina y no quiere pensar mucho en un posible salto a la ACB.
La altura y la fortaleza de los jugadores con los que le toca lidiar cada fin de semana no son dos aspectos que le preocupen a Susana Gómez: «Lo importante es no dejarte llevar. Los jugadores tienen un papel y los árbitros otro, lo que priman son las decisiones, el lenguaje corporal, la forma de comunicarte». Pese a todo, tiene claro que «hay más presión fuera de la pista». «Los aficionados quieren que gane su equipo y para ello intentan desconcertar a los árbitros, con independencia de si tienen o no razón».
Pero esa presión, según sus palabras, no le afecta, porque «si sintiera miedo o algo parecido no sería un buen árbitro».