La federación cuenta con 20 equipos, y tiene 191 licencias de jugadores y 20 carriles en la huerta
Si hay un deporte autóctono por antonomasia es el de los bolos huertanos. Un juego -ahora deporte federado- cuya antigüedad se pierde en los tiempos. Decir que tiene más de cien años no es ninguna exageración, aunque la federación, como tal ente nació en 1986 y desde entonces es la que regula la práctica de este deporte, organiza los campeonatos y concede las licencias de jugadores.
Antonio Sánchez no es federativo ni tiene ningún cargo en la federación, pero indudablemente es una de las personas que más sabe de los bolos huertanos, de la época antigua y de la moderna. Él mismo ha sido jugador, directivo, federativo en otra época y ahora está echando una mano al nuevo presidente, José Emilio Muñoz. Gracias a él podemos llegar a todos los datos de una federación que es escasamente conocida por el gran público y cuya actividad está reducida a los jugadores de esta modalidad. Son 191 si se corresponden con las licencias emitidas por el ente federativo, aunque seguro que habrá muchos más que lo practican sin estar federados. Están encuadrados en los 20 clubes existentes, de los cuales 14 participan asiduamente en los campeonatos que organiza la federación, mientras que los seis restantes están inactivos, en los 20 carriles o pistas para el juego que existen en la zona de Murcia. Están eminentemente en la zona de la huerta y siempre, o casi siempre, asociados a merenderos o bares a los que acuden los aficionados a echar sus partidas de bolos o a jugar los campeonatos en los que participan sus equipos.
Medidas
Carriles que oscilan entre los 34 o 38 metros de largo y los 4 o 5 de ancho, delimitados por un muro o 'bardiza' que actúa de protección y a cuyo fondo se colocan en hilera entre seis y nueve bolos. A ellos se tira con la intención de derribar los más posibles con una bola, habitualmente de madera, aunque también puede ser de PVC, que pesa de 750 a 1,1 kilos y que tienen entre 10,5 y 12 centímetros de diámetro.
Según Antonio Sánchez, el buen jugador de bolos debe reunir unas cualidades que se pueden resumir en tres palabras: fuerza, habilidad e inteligencia. Fuerza para lanzar la bola; habilidad para derribar el mayor número de bolos -es posible tirar los nueve bolos en un lanzamiento afortunado- e inteligencia para conocer con quién está jugando y obrar en consecuencia.
A los bolos huertanos se puede jugar uno contra uno, por parejas o por equipos, compuestos cada uno por tres jugadores, aunque el equipo puede tener hasta diez jugadores en su nómina, de los cuales solo pueden jugar tres y hacer dos cambios durante la partida. Cada jugador paga 120 euros por jugar el campeonato. El correspondiente a 2012 actualmente está en las semifinales, que se disputarán precisamente este fin de semana. Se jugó un 'playoff' con los 8 mejores de la clasificación final del campeonato y ahora mismo dichas semifinales enfrentan, por un lado, al Cafetería Bizzar de Monteagudo y a La Olivera de Casillas y, por el otro, al Mesón La Torre (Santo Ángel) y a Los Amigos de Pepe de Monteagudo.
Según todos los entendidos el gran favorito para ganar el campeonato es el equipo de La Olivera. Y basan sus preferencias en que hasta la fecha no ha perdido ningún partido de los 38 que ha jugado, con unos números formidables: ha ganado 36 partidos y ha empatado 2.