blog dedicado al deporte regional y local de la poblacion de AGUILAS
Es el único futbolista cartagenero que juega esta temporada en el fútbol profesional español. Sus paisanos Isaac Jové (Grecia) y Solano (Austria) lo hacen en el extranjero. Héctor Yuste (Cartagena, 1988) sueña con seguir creciendo y alcanzar el premio de la Primera División. Pero, de momento, resiste como puede en el infierno en el que se ha convertido el Racing de Santander, el club más mediático de Segunda a pesar de que ocupa puestos de descenso desde el inicio del campeonato. El club cántabro es noticia a nivel nacional cada semana. Y siempre por cuestiones que nada tienen que ver con lo que pasa sobre el césped del Sardinero cada fin de semana.
«Estamos sufriendo mucho desde el primer día. Llegué como petición expresa de Juan Carlos Unzué y cuatro días antes de empezar la Liga lo echaron y vino Fabri, quien no había contado conmigo para nada en el Cartagena. Todo cambió [jugó 9 de los 16 partidos que Fabri estuvo en el banquillo]. Yo lo he pasado mal, aunque he sido profesional y he intentado darlo todo, a pesar de que al entrenador no le gustaba. Y el equipo se ha visto muy perjudicado por la inestabilidad que hay fuera. Afortunadamente, con la llegada de Gay las cosas se han calmado un poco y estamos mejorando poco a poco», resume el futbolista formado en la cantera del Cartagena.
Cada minuto 13 en el Sardinero es un suplicio. Todos los aficionados pitan y sacan pancartas durante contra el palco durante 60 segundos. Futbolistas, técnicos y directivos son increpados por los seguidores más radicales a la salida del campo. Y, para colmo, un compañero de Héctor Yuste, el franco-argelino Hameur Bouazza la semana pasada fue presuntamente perseguido por tres encapuchados hasta el garaje de su casa, donde le profirieron insultos racistas y le amenazaron de muerte.
«Algunos compañeros han tenido problemillas, pero yo por suerte puedo decir que estoy muy contento en Santander. Siempre hay gente que te dice cosas y algunos tienen mala educación, pero yo soy una persona que no me encaro con nadie y que no respondo a provocaciones o insultos. Intento ser honesto y dejarme la piel en el campo. Y sé que toda la gente quiere lo mejor para el Racing, a pesar de todo lo que está pasando», cuenta el centrocampista, reconvertido a defensa central en esta dura temporada en el Racing de Santander. Los cántabros son penúltimos, con 15 puntos, a 5 de la salvación.
No está pasándolo bien en Santander el héroe de Alcoy, pero también saca conclusiones positivas de esta dura experiencia. «La batalla entre el club y los aficionados nos está afectando en lo deportivo. Eso es evidente. Hay equipo para no pasar apuros, pero la realidad es que estamos abajo desde el primer día. No obstante, mirándolo con distancia sé que situaciones así me curten y, de cara al futuro, esta experiencia me va a servir mucho», dice.
Conoce a Akinsola
Yuste coincidió con Kabiru Akinsola en Salamanca, Cádiz y Santander. Han compartido vestuario mucho tiempo y conoce perfectamente al nigeriano, que acaba de ser despedido por el Cartagena. «Akinsola es un tipo especial. Como todos los africanos, su mentalidad es muy distinta a la de los jugadores europeos. Es muy diferente a la nuestra, pero la verdad es que me sorprende mucho que no haya cuajado en el Cartagena. Yo pensaba que era un refuerzo espectacular para el equipo. En Cádiz nos dio muchísimo. Siempre que entraba desde el banquillo, cambiaba los partidos», recuerda el cartagenero.
Sigue, «por supuesto», el día a día del Efesé. «Veo todo el fútbol y sigo todas las categorías, pero es que yo soy del Cartagena. Es mi equipo y es mi ciudad. Por tanto, estoy sufriendo desde Santander. Veo que han entrado en una mala racha y no sé qué está pasando ahí dentro. Yo sabía que el ascenso no iba a ser coser y cantar, pero el Cartagena tiene plantilla de sobra para conseguir ese objetivo», opina.
El futbolista ha pasado unos días de vacaciones en Balsapintada (Fuente Álamo), donde vive su familia y ayer volvió a Santander. «Vivo allí con mi pareja y estoy muy adaptado a la ciudad. Es preciosa, tiene mar y es muy manejable. Además, está lloviendo poco y el clima está respetando», indica Yuste. Está allí cedido por el Granada.