blog dedicado al deporte regional y local de la poblacion de AGUILAS
El FC Cartagena cayó ayer derrotado con toda justicia en Lorca en el partido que le enfrentaba a La Hoya por 2-0 y dudo si ha tocado fondo o se puede hacer aún peor de lo que viene haciéndolo en este arranque de temporada. Los cartageneristas no dieron en ningún momento síntomas de mejoría, más bien todo lo contrario, porque lejos de aprender de los errores de los anteriores encuentros, han empeorado en su juego y además evidencian un enorme agujero en defensa.
Los goles de Pau Franch y Hugo antes de acabar la primera parte demostraron que los albiazules están más trabajados que los albinegros a día de hoy.
Tres puntos sumados de doce jugados –en puesto de promoción por la permanencia– es un dudoso balance para un equipo que además de no ganar no tiene ni por asomo la actitud que le imprimió Tevenet a los suyos el año pasado. Por momentos se vio un Cartagena indolente cuando todo estaba perdido y si hay algo que valoren por encima de todo los aficionados es la garra y las ganas por dar la cara en todo momento, esté como esté el marcador.
A pesar de todo, el FC Cartagena daba la impresión por momentos de querer jugar a otra cosa. Al menos así se podía vislumbrar en los primeros compases. El equipo buscaba a Luque y éste trataba de reconducir el esférico de medio campo hacia arriba. La Hoya Lorca prefería por entonces verlas venir y buscar una contra rápida con la que crear peligro en la portería defendida por Limones.
El central Neira lo intentó con un remate demasiado escorado en el minuto dos de partido, tras una serie de rechaces dentro del área defendida por Raúl Moreno. El conjunto dirigido ayer por el 'Bomba' Cáceres saboreaba otro tipo de fútbol y daba una esperanza infundada si vemos lo que ocurría más tarde. Y es que el empuje inicial de los cartageneristas se fue diluyendo conforme pasaban los minutos, tanto que La Hoya Lorca ganaba peso de medio campo hacia arriba y los de José Miguel Campos empezaban a poner en apuros a la improvisada zaga visitante.
Los técnicos cartagneristas decidieron que fuera Ceballos el que ocupara la baja de Tarantino, mientras que Abenza ocupase el puesto del ex del Cádiz. Esta situación, lejos de mejorar los grandes problemas a la hora de defender, lo que hizo fue crear más confusión. Abenza y Ceballos se intercambiaron en alguna oportunidad las posiciones y el propio Ceballos y Neira entraron en alguna confusión a la hora de colocarse sobre el terreno de juego. Tanto es así, que una de estas llegó el tanto de La Hoya Lorca en el minuto 23. Un balón en largo que no debería haber sido un problema para la defensa visitante se convertía en una clara oportunidad para el Franch, quien recibía tras un rebote, el balón dentro del área y remataba a placer ante Limones.
El FC Cartagena empequeñecía poco a poco, porque no había sido capaz de solventar un problema aparentemente sencillo.
El centro del campo era superado por los albiazules, mientras que Pallarés se peleaba infructuosamente con una bien colocada zaga local, que había pasado a controlar la situación sin mayores problemas.
Los técnicos del FC Cartagena no parece que sepan dar con la tecla para que este equipo dé tres pases seguidos y que los mismos tengan cierto criterio. Más bien todo lo contrario. Cuando el rival aprieta, el único recurso sigue siendo el patadón arriba para salvar el cuello.
Prosi sigue siendo un cero a la izquierda en este modelo impuesto por Ribas; Sergio Jiménez tiene que ocupar demasiada parcela dentro del centro del campo, por lo que la mayoría de las veces tiene las de perder y los carriles están infrautilizados ; los técnicos no saben cómo arreglar el problema.
A todo esto La Hoya Lorca creaba más peligro en las ocasiones que tenía que su oponente. Hugo la tuvo en el 42, pero se entretuvo demasiado para rematar. Luego sí que la aprovechó en un centro chut, que tocó en un defensa albinegro y entró en el segundo palo de la portería albinegra unos segundos antes de llegar al descanso.
Tras el paso por los vestuarios Cáceres dio entrada a Ribas y Gato y se cargó a los carrileros. El bloque cartagenero no mejoró ni un ápice. Es cierto que con más atacantes se esperaba más presencia en el área de Moreno. Sin embargo La Hoya seguía creando más peligro, ganando en las contras y con mayor profundidad en las bandas.
Con Ribas sobre el campo, Pallarés tenía un ligero respiro, pero ambos se mostraban estériles y a veces demasiado contemplativos ante lo que estaba ocurriendo.
Para el que aún no se haya dado cuenta –los técnicos no parece que hayan caído–, este FC Cartagena no juega a nada y además juega con la ilusión de los aficionados, que este año han vuelto a sumarse a la llamada de los directivos. Por la pinta que viene ofreciendo –ya son cuatro las jornadas de Liga–, al conjunto albinegro habrá que darle un giro de 180 grados rápidamente si es que no quiere sufrir para mantener la categoría.