blog dedicado al deporte regional y local de la poblacion de AGUILAS
Sergio Cárceles Almagro (Murcia, 5 de enero de 1989) se ha convertido en el primer murciano en realizar un Ultraman, que es una prueba de tres días en la que el deportista tiene que nadar 10 kilómetros, realizar 415 kilómetros en bicicleta y correr dos maratones. El reto lo completó en Gales, donde encima se vino con un meritorio noveno puesto. Casi nada.
DIONI GARCÍAHa sido el primer murciano en hacer un Ultraman. ¿En qué consiste esta locura?
No es un triatlón en sí porque los triatlones se hacen en un día. En este caso, como conlleva tantos kilómetros, se hace en tres días. El primero haces 10 kilómetros de nado y 145 de bicicleta; el segundo, 270 de bici; y el tercero, 84 corriendo, dos maratones.
¿Y cuánto tiempo ha necesitado para prepararse?
En el triatlón llevo cuatro años, pero al Ultraman le he dedicado un año y medio de preparación. Como siempre he buscado algo más, después de hacer tres Ironman, pensé que era el momento de esto.
De verdad, no sé si hay que estar muy loco o muy cuerdo para hacer estas cosas.
Hay que ser muy cabezón. Hay gente que me dice que soy bueno en lo que hago, pero no lo considero así. Yo, simplemente, soy cabezón.
¿Cómo le dio por hacer esto, por un amigo?
No. Todo fue porque un día leí un libro de Josef Ajram, que es una persona muy conocida en el mundo del triatlón, sobre la motivación y lo que él había hecho. Y fue entonces cuando me planteé hacer un triatlón. Empecé por un sprint, pasé a un olímpico y he acabado con un ultraman. He ido muy poco a poco.
Pero lo que usted ha hecho es normalmente para gente de más edad.
Sí, yo era el segundo más joven de la carrera de Gales y los dos sacamos muy buena marca. La verdad es que para no tener la experiencia de otros participantes, me salió muy bien porque acabé noveno.
¿Y a qué se dedica diariamente?
Soy administrativo de seguros.
¿Tiene facilidades para entrenar?
Tengo un horario comercial normal. En la hora de la comida aprovecho para salir en bici o irme a correr, vamos, para hacer el entrenamiento que toca. Y luego, por la noche, también aprovecho para hacer algo complementario.
Vamos, que ni come ni duerme la siesta.
No, de hecho ahora tengo que acostumbrarme a llevar una vida normal, porque esto es como una novia, que te deja si no le prestas atención dos o tres días. Ahora, después de tanto tiempo entrenando todos los días, tengo mucho más tiempo libre y no sé en qué utilizarlo. Ando un poco perdido, pero ya estoy buscando nuevos retos, como hacer la Yeti Trail en noviembre.
¿Usted afronta estos retos con el objetivo de lograr buenos puestos?
El Ultraman realmente no, porque para aspirar a ser de los mejores debería tener más tiempo para dedicarlo a entrenar, y más medios. En principio solo iba a acabar y a convertirme en el primer murciano que lo ha hecho. Pero cuando estás allí y llevas 200 kilómetros en bici y te ves en quinta posición, te planteas hacer una buena marca aunque ya vayas al límite.
Pero esto no debe ser muy sano para el cuerpo.
No es sano, pero con una buena preparación y si haces las cosas bien, sí. De hecho, pese a ser una persona muy normal, lo he conseguido. Lo que ocurre es que soy muy perseverante. Me ha costado muchas horas de entrenamiento, mucho dinero...
Eso le iba a preguntar. ¿Cuánto le ha costado esto?
Mucho dinero. Estamos hablando de que aparte de la bici, tienes que pagar todos los meses cuota de piscina, cambiar de zapatillas cada tres meses, cubiertas para la bici, geles y barritas, que son indispensables, y comida que te permita entrenar con energía. Hay alimentos que te los puede permitir, pero por ejemplo, no sé cuánto tiempo llevo sin ir a un McDonald´s. También hay que pagar nutricionista, entrenador, la inscripción, el viaje...
Vamos, que trabaja para esto.
Sí, gran parte del sueldo va a esto, que es lo que me gusta. Me lo puedo permitir porque no tengo hipoteca y vivo en casa de mi madre, que me apoya un montón.
¿Pero en casa no le invitan a que lo deje?
Mi abuela me dice muchas veces que lleve cuidado y me recuerda que ella es la que más sufre. A mi madre, y creo que se va a enterar por la entrevista, no le digo lo que hago. Le dije que me iba a Inglaterra, pero no lo que iba a hacer. Del Ultraman solo sabe que es una carrera en Gales. Y cuando lea esto se va a sorprender un poco, pero como ya estoy aquí, no pasa nada. El problema es que se hubiera enterado cuando estaba allí.
¿Cuánto le ha costado hacer la prueba de Gales?
Pues no lo sé, no he sacado cuentas porque es una carrera en la que te exigen que lleves un equipo de apoyo, que formaron José Antonio López, Mari Carmen Blanco y Serafín Moreno. Ellos iban en una furgoneta dándome el avituallamiento, acompañándome y animándome. Además, tenían que ir mirando el libro de ruta para saber por dónde tenía que ir e indicármelo. Soportaron parte de sus gastos y yo, con mi patrocinador, que es Cristóbal Meseguer, afronté otra parte muy importante.
Encontrar patrocinador ahora es complicado.
Hay mucha gente que quiere ayudarte, pero que en realidad no puede. Esta empresa de Beniaján, mi pueblo, sí que me ha echado una mano y ahora estamos viendo futuros retos, porque en 2016 quiero ir a Florida, donde se hace otro de los cuatro Ultraman del mundo.
¿Qué sensación le queda después de terminar una prueba como esta?
Es como el que consigue un sueño, como el que logra una medalla olímpica, aunque eso sean palabras mayores. Fíjate que nunca he nadado más 7.000 metros en la piscina ni he hecho 200 kilómetros en bici, por lo que hasta que no llega ese día, no sabes si vas a acabar. Había gente que me decía que tenía que hacerlo antes para probarme, pero lo bonito es conseguirlo allí. Me reservé para ese día. Lo duro viene después, cuando el cuerpo se tiene que recuperar del esfuerzo, algo que después de tres semanas aún no he conseguido completamente. Es que fueron 27 horas de competición.
¿Hay algo más duro que esto?
Sí, hay una carrera a la que te tienen que invitar que son cinco ironman en cinco días. Tienes que tener un historial y un renombre. Fíjate que hay cosas más burras.
Gracias y enhorabuena.