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La Hoya Lorca sigue cuesta abajo tras caer derrotado ante el Cádiz. Los lorquinos aguantaron cuarenta minutos, pero el tanto encajado cerca del descanso fue clave para que la victoria final se decantara para los locales de una forma justa ya que en la segunda mitad desarbolaron a los hoyeros.
Segunda ocasión en que la Hoya Lorca vestía de rosa, la del racimo de uva impreso, y segunda derrota. Muchas dificultades para Campos a la hora de confeccionar la convocatoria y también el once. Numerosas bajas sobre todo en el centro de la defensa ya que los tres centrales, Nino, Sergio Castillo y Antonio López, se quedaron en Lorca,indispuestos. Al técnico mazarronero no le tembló el pulso y colocó en la zaga al canterano de solo dieciocho años, Antonio, junto a Pina, que jugaba su segundo partido tras un largo periodo lesionado. Marcos Pérez y Jaime Paredes se mantuvieron en los laterales. David Cuerva y Muñiz fueron los medios centro mientras que Hugo Rodríguez y el reaparecido Joselu estaban alternando en los costados.Nico como enganche y Antonio Pino como hombre más adelantado. Este jugador, Joselu y el chaval Antonio, se estrenaron como titulares. En total, cuatro cambios novedades en los lorquinos con respecto a la pasada jornada donde la ausencia más destacada de inicio fue la del goleador Pau Franch, que aguardó en el banquillo.
El Cádiz, muy presionado por el mal inicio de liga y con su entrenador, Antonio Calderón, en la cuerda floja, salió el campo intentando adueñarse del partido cuanto antes, espoleado por su numerosa afición. La Hoya Lorca no salió arrugada, ni tenía intención de atrincherarse en su parcela. El primer cuarto de hora fue muy intenso. Mucho balón dividido en el medio campo y pocas aproximaciones a las áreas. Los porteros apenas tuvieron que intervenir. Las defensas controlaban bien a los atacantes.
El Cádiz se animó a partir de la media hora de juego con un par de ocasiones. Esas acciones no descompusieron a los lorquinos ni mucho menos. Mantuvieron la seguridad defensiva y el orden en el medio campo. También es cierto que no llegaban con peligro hasta la meta de Aulestia. Si acaso algún disparo lejano de Hugo Rodríguez sin consecuencias.
Por lo que se estaba viendo en el campo, todo parecía que se iba a llegar al descanso sin goles, pero toda la seriedad en defensa que había mostrado La Hoya Lorca en cuarenta minutos se derrumbó como un castillo de naipes en los últimos cinco minutos del primer acto. En una jugada aislada, lamentable entendimiento entre los zagueros hoyeros con el meta Raúl Moreno y Jona, que pasaba por allí, agradece el regalo y anota para su equipo.
La Hoya Lorca estaba haciendo un partido muy serio, de lo mejorcito que se le había visto al brócoli mecánico,con la excepción del tramo final del primer tiempo.
Ese inesperado gol del Cádiz cambió los planes de Campos, quien movió el banquillo aunque de la forma que nadie podía imaginar. Dejó en la caseta a los hombres que intentaban dar algo de fútbol a los visitantes como Hugo Rodríguez y Nico, dando entrada a Sergio Ortiz y el calasparreño Higinio, que aportaron muy poco.
Los recién incorporados todavía no habían tocado el cuero cuando llegó el segundo. Otra perdida de balón tonta en el medio campo provoca un jugada rápida del Cádiz que terminó en el segundo. Error en cadena de los lorquinistas y Juan Villar bate a Raúl Moreno. Errores infantiles están marcando el devenir de la Hoya Lorca en este inicio de la temporada.
Dio la impresión que los cambios introducidos por Campos destrozaron el equipo ya que a partir de ahí se vió al mejor Cádiz. Los locales, sin hacer grandes dispendios, doblegaron en todas las líneas a La Hoya Lorca, que fue una caricatura de equipo y que pudo encajar algún gol mas.
La maldición de los centrales continuaba en los lorquinos ya que el canterano Antonio también se lesionó y tuvo que ser sustituido por Alcántara.
La Hoya Lorca nunca dio la impresión de poder acortar distancias estuvo a merced del Cádiz el resto de partido y pudo darse con un canto en los dientes de solo haber encajado dos goles.
Los lorquinos, tras esta derrota, se colocan a un punto del descenso.