Enfado en la afición del Caravaca, a la que no le gustó el pasado domingo el estado en que se encuentra el campo de El Morao, donde el equipo empató con el Estepona. Además de la demolición de la grada principal, también se han echado abajo las cabinas de prensa y el campo ha quedado sin el servicio de megafonía. Además, tampoco funciona el marcador electrónico y el césped está en pésimo estado.