El Lorca Atlético logró el sábado una victoria importantísima en su debut liguero en Segunda B ante el Real Betis B. Además, consiguió el primer triunfo en su breve historia. Los dirigentes blanquiazules, con su presidente Cristóbal Sánchez Arcas a la cabeza, reconocieron estar muy contentos por lo primeros puntos logrados por su equipo. Sin embargo, no todo son sonrisas en el club, porque la asistencia de público fue raquítica.
El Francisco Artés Carrasco registró una entrada inferior a los 1.000 espectadores. Eso significa pérdidas en un partido de esta categoría, donde los gastos se disparan con respecto a la Tercera División. En el partido del pasado sábado ante el conjunto andaluz sólo se recaudaron 700 euros de taquilla, una cantidad ridícula para la categoría.
Sólo los gastos de arbitraje ascendieron a 1.400 euros, el doble de lo que se logró en taquilla. A todo esto hay que sumar los gastos de personal, en entre los que se encuentran taquilleros, porteros y azafatas. Y encima, a estos gastos hay que sumar las tarjetas, que el último choque fueron cinco amarillas y una roja.
Todo ello pese a las facilidades que dio el club, que regaló una entrada a cada abonado para poder llevar a un acompañante. Los responsables del club esperan que en el próximo partido de Liga en casa ante el Ceuta todo cambie. Se contará con más abonados y las entradas gratuitas se habrán suprimido. Eso significa que todo aquel aficionado que pretenda ver el partido tendrá que pasar por taquilla.
Esto acaba de empezar y en futuros partidos pueden cambiar las cosas, sobre todo si el equipo continúa logrando resultados positivos como el del último partido ante el Betis B.
El Lorca Atlético jugará el segundo partido de Liga lejos de su estadio. Lo hará en tierras almerienses ante el Polideportivo Ejido. Este encuentro ya tiene horario. Se jugará en el estadio Santo Domingo, a partir de las 20.00 horas.
Ahora toca esperar, que los resultados acompañen y que los aficionados salgan de su letargo y vuelvan al recinto lorquino como sucedió en temporadas anteriores. Los abonos tampoco han sido los adecuados, aunque la campaña seguirá abierta.
El presidente del Lorca es consciente de lo mucho que se juega en esta aventura. Tiene claro que al finalizar esta temporada tendrá que poner dinero de su bolsillo, cosa que no le pilla de sorpresa sabiendo lo mal que se encuentra la economía en los últimos tiempos.
Este equipo no es de los más caros de la categoría, pero cuenta con unos gastos fijos mensuales de unos 40.000 euros, lo que significa 400.000 euros por toda la temporada. A todo esto hay que sumar el dinero que se pagó por comprar la plaza del Sangonera Atlético, dinero con el que se han pagado las cuatro mensualidades pendientes con los jugadores la pasada temporada.
Todo este dinero se tendrá que ir sacando de los ingresos por abonados, taquillas, subvenciones y publicidad. Hay que trabajar mucho en todos los aspectos para que el déficit sea lo más pequeño posible. Lo que sí está claro es que las fichas de los jugadores no son muy altas para la categoría, pero el cobro está asegurado al final de temporada.
La nómina se puede incrementar a lo largo de la campaña si el equipo no cumple con las expectativas de salvar la categoría. Pero para eso aún falta algún tiempo, lo que resta para que termine la primera vuelta. Será el momento de hacer balance por el cuerpo técnico y, si procede, potenciar la plantilla en el mercado de invierno para no pasar muchos apuros.
Por otro lado, el delantero Quintero fue el único jugador que se fue del último partido con molestias en un tobillo, pero se confía que puede estar disponible para el partido de la segunda jornada en El Ejido. El resto de jugadores está a disposición del técnico porque no hay sancionados. El que no podrá sentarse en el banquillo es el segundo entrenador, Joaquín Arregui, que fue expulsado.