blog dedicado al deporte regional y local de la poblacion de AGUILAS
Primera. Luis Tevenet. El entrenador sevillano es el ';galáctico'; de este proyecto. En un vestuario lleno de obreros y con anónimos jugadores que han desarrollado toda su carrera en Segunda B, Tevenet es el único que conoce el fútbol profesional. Como futbolista, estuvo diez años en la élite y se le nota. Aprendió mucho y sabe lo que lleva entre manos. Maneja bien el vestuario. Con otros entrenadores, la suplencia de veteranos contrastados como Diego Segura y Zurdo ya se habría convertido en un problema. Con Tevenet, eso no ha sucedido.
Sus métodos son parecidos a los que usa el ';Cholo'; Simeone, con quien compartió vestuario, primero en en el Sevilla y luego en el Atlético de Madrid. Tanto a la hora de motivar a sus futbolistas como en el modelo de juego que utiliza, Tevenet tiene cosas de Simeone. Los futbolistas creen en él y ponen en práctica todas sus órdenes con el convencimiento del niño que sigue a todos sitios a su padre. Lo defienden con denuedo. Tevenet manda y nadie se sale del guión que él dicta.
Segunda. Ambición. Todos los futbolistas que Pedro Reverte fichó el pasado verano tienen ';hambre';. Vienen de hacer buenas temporadas en equipos modestos y son jóvenes. Casi ninguno ha conseguido antes un ascenso y muy pocos han jugado una promoción. Saben que están ante su gran oportunidad. Dar el salto de categoría con el Lucena, el Écija o La Roda es imposible. Sin embargo, con el Cartagena sí pueden hacerlo. Para futbolistas como Limones, Astrain, Álex Cacho, Carlos David, Menudo, Antoñito, Fede, Fernando o Megías, la del Cartagena es una ocasión única en su carrera.
Esto contrasta con lo sucedido la pasada temporada, cuando Reverte fichó a futbolistas que ya conocían el fútbol profesional, que eran más veteranos que los que Tevenet tiene ahora a sus órdenes y que no tenían tanta ';hambre'; de victorias. Así, Ceballos, Rueda, Fernando Martín, Tonino, Cañadas, Perona, Florian y Raimondi ya habían jugado en Segunda División y tenían más que saciado su ';apetito'; de ascensos. Salvo el ariete francés, todos rindieron muy por debajo de lo esperado, tanto con Pato como con Pacheta.
Tercera. Estabilidad. La desaparición de la primera línea de fuego del dueño de la entidad, el constructor y bodeguero Paco Gómez, ha sido clave para que el club tenga una estabilidad institucional que permita a los técnicos y futbolistas trabajar con la serenidad necesaria. En los dos últimos años, Paco Gómez fue el principal enemigo de sí mismo. Entre imprudencias y disparates, el empresario de la Vega Baja llevó al club (en el que ha puesto de su bolsillo un dineral durante la última década) a un lugar muy cercano a la autodestrucción total y definitiva.
En este sentido, la llegada de Fran de Paula ha sido balsámica. Joven, dinámico, profesional, preparado y casi tan cercano a los futbolistas como el propio Tevenet, el talante del nuevo presidente ejecutivo es clave en el día a día del club y del propio equipo. La campaña de abonados fue un éxito gracias a la salvadora aparición de De Paula. La sangría fue mucho menor de lo esperado y en estos primeros meses ha desaparecido el temor a que una salida de tono del dueño del club haga saltar por los aires la ';paz social';. Además, De Paula es uno más en el vestuario y los futbolistas sienten esa cercanía en cada entrenamiento y en cada desplazamiento en autobús.
Cuarta. Poderío ofensivo. El Cartagena vivió el año pasado de los goles de Florian. Y cuando él no marcaba, llegaban los problemas. Las dudas de este inicio liguero, alimentadas por la sequía de Fernando y Megías en agosto y septiembre, han dado paso a una maravillosa realidad en la que el Cartagena de Tevenet aparece como el único equipo del grupo, junto al Cádiz, que ya ha superado la barrera de los 20 goles. Lleva 21. Y el sevillano Fernando ya suma ocho tantos en Liga, uno más de los que Florian había anotado el año pasado a estas alturas, dos si sumamos el que hizo en la Copa.
En toda la categoría, solo Barakaldo (25 goles) y Racing de Santander, Athletic B, Real Madrid C, Amorebieta, Villarreal B y Cádiz (22) han hecho más goles que el Cartagena en estas doce primeras jornadas de Liga. A estos 21 tantos hay que sumar los 7 que el Efesé ha hecho en la Copa del Rey. Además, a diferencia de lo que sucedió el año pasado, los tantos están muy repartidos. Fernando (9), Fede (6), Megías (4) y Menudo (3) son los máximos anotadores, contando los goles de la Copa.
Quinta. El ';subidón'; de la Copa. Todo eran dudas hasta que el Cartagena se dio un festival en Tudela, el pasado 16 de octubre (1-4). Tras aquella goleada, la afición cambió el chip y los futbolistas se liberaron de todas las ataduras que hasta entonces les atenazaban, especialmente cuando jugaban en el Cartagonova. En los últimos años, muchos de los equipos que han llegado lejos en la Copa del Rey han terminado subiendo a Segunda. De momento, al Cartagena este ';subidón'; copero le ha dado para sumar los 18 últimos puntos que había en juego y ganar, casi por pura inercia, los dos últimos partidos.
Sexta. Ha encontrado un estilo. Tevenet quería que sus futbolistas tocaran la pelota y quiso imponer un estilo combinativo y de asociaciones en el centro del campo. Como Diego Segura aún no ha aparecido y sus jugadores se sienten más cómodos sin la pelota, el sevillano fue inteligente y cambió sobre la marcha. El Efesé ya tiene un estilo propio, basado en una defensa fuerte (solo ha encajado dos goles en las seis últimas jornadas), con un doble pivote muy destructivo (Marcos Rodríguez y Carlos David) y un extremo derecho (Antoñito) que vuela. El contragolpe es su mejor arma y Megías está dando un resultado magnífico como mediapunta. Fede y Fernando acaban todas las jugadas.
Séptima. Confianza. Jugadores que el año pasado apenas aportaron cosas al equipo, como Riau y Marcos Rodríguez, han dado un golpe en la mesa y están siendo de los mejores del equipo. Ambos están haciendo una temporada notable. Tienen confianza y su juego mejora cada semana. Pasa lo mismo con el capitán Mariano Sánchez, el líder de la defensa, y el canterano Dani Ruiz, asentado ya en el lateral derecho. Ahora solo falta que aparezca la mejor versión de Diego Segura.